Vicente Ribes: «Tenemos departamentos de personas que no tienen tiempo para las personas»

Especialista en inteligencia artificial aplicada a Recursos Humanos, Vicente Ribes defiende una adopción de la tecnología que libere a los equipos de tareas repetitivas y les permita recuperar tiempo para aquello que realmente exige criterio, empatía y conversación.

ENTREVISTA

Redacción

10/1/20266 min leer

La inteligencia artificial está entrando en Recursos Humanos con una velocidad difícil de ignorar. Pero entre automatizar procesos y transformar realmente la función de Personas existe una distancia considerable. Para Vicente Ribes, la cuestión no está en acumular herramientas, sino en entender qué problemas merece la pena resolver con ellas y qué espacio queremos reservar para las capacidades genuinamente humanas. En esta conversación con La Voz del Talento habla de automatización, agentes de IA, transformación y del riesgo de construir departamentos de Personas cada vez más tecnológicos pero no necesariamente más humanos.

La Voz del Talento: Empezaste tu carrera en ámbitos tan distintos como la banca, el servicio al cliente, la selección y los Recursos Humanos. Mirando atrás, ¿qué experiencia fue la que más influyó en la forma en que entiendes hoy el talento?

Vicente Ribes: Si tuviera que elegir una, me quedaría con los años en los que estuve del otro lado: siendo el candidato, siendo el profesional que necesita que alguien le vea de verdad. Esa experiencia me marcó profundamente. Porque cuando después pasé a hacer selección, entendí que lo que más duele no es que te digan que no, sino que nadie te explique por qué. Que el proceso sea tan frío, tan transaccional, que pierdes de vista que estás hablando con personas que tienen expectativas, familias, proyectos de vida.

La banca y el servicio al cliente me enseñaron algo que luego apliqué a toda mi carrera en RRHH: escuchar antes de hablar y entender que cada interacción importa. Esa sensibilidad hacia las personas es lo que hoy define mi forma de entender el talento: no como un recurso que se gestiona, sino como el activo más valioso que tiene cualquier organización.

La Voz del Talento: Mucho antes de que la inteligencia artificial estuviera de moda ya explorabas nuevas formas de digitalizar y transformar RRHH. ¿Qué viste venir que te hizo apostar tan pronto por este camino?

Vicente Ribes: Honestamente, no fue una visión estratégica brillante desde el primer día. Fue frustración. Veía cómo en RRHH seguíamos haciendo las cosas igual que hace veinte años: procesos manuales, herramientas obsoletas, mucho tiempo dedicado a tareas administrativas que no aportaban valor ni a los equipos ni a los candidatos.

En un momento dado me pregunté: si en otras áreas de la empresa ya están automatizando, ¿por qué en RRHH seguimos tan atrás? Y empecé a explorar. Primero con herramientas más básicas, luego con chatbots y, cuando llegaron los grandes modelos de lenguaje, entendí que aquello no era una moda: era un cambio estructural. Lo que más me convenció no fue la tecnología en sí, sino lo que permitía hacer: liberar tiempo para lo que realmente importa, que es conectar con las personas.

La Voz del Talento: Sueles decir que la IA debe servir para automatizar lo repetitivo y humanizar lo importante. ¿Qué problema estabas intentando resolver cuando decidiste especializarte en la intersección entre IA y Recursos Humanos?

Vicente Ribes: El problema era muy concreto: los profesionales de RRHH estaban agotados. Ahogados en tareas que no requerían su talento real: filtrar CVs manualmente, responder las mismas preguntas de onboarding, redactar ofertas de empleo genéricas, preparar informes que nadie leía... Y, mientras tanto, las personas de su organización necesitaban un RRHH más presente, más estratégico, más humano.

Lo que yo quería resolver era esa paradoja: tenemos departamentos de personas que no tienen tiempo para las personas. Y la IA, bien aplicada, podía ser la respuesta. No para reemplazar al profesional de RRHH, sino para devolverle tiempo y foco. Para que pueda estar donde de verdad marca la diferencia: en la conversación difícil, en el desarrollo de carrera, en la cultura. Por eso construí proyectos como HolaWise, con agentes que cubren el onboarding o la selección inicial, liberando al equipo humano para lo que ningún algoritmo puede hacer.

La Voz del Talento: Trabajas con empresas, profesionales y equipos de RRHH que están incorporando inteligencia artificial en su día a día. ¿Cuál es el patrón que más se repite entre quienes están obteniendo resultados reales?

Vicente Ribes: Hay un denominador común clarísimo: empiezan por un problema real, no por la tecnología. Las organizaciones que obtienen resultados no dicen «vamos a implementar IA». Dicen «tenemos este cuello de botella, este proceso que nos está costando tiempo y dinero, esta ineficiencia que nos impide crecer», y buscan si la IA puede resolverlo.

El otro patrón que veo constantemente es que hay alguien dentro que lidera el cambio con convicción. No hace falta que sea el CEO ni el director de RRHH: puede ser una persona de selección, un técnico de formación. Pero hay alguien que no tiene miedo a experimentar, que prueba, que aprende de los errores y que contagia al equipo. Sin ese perfil interno, la tecnología más potente del mundo queda en un cajón.

La Voz del Talento: Hay organizaciones que están incorporando IA a gran velocidad y otras que siguen observando desde la barrera. ¿Cuál es la diferencia entre una empresa que realmente está transformándose y otra que simplemente está siguiendo una moda?

Vicente Ribes: La diferencia es si hay intención o hay performance. Las que están realmente transformándose se hacen preguntas incómodas: ¿qué procesos tenemos que no aportan valor? ¿Qué estamos haciendo por inercia? Y están dispuestas a cambiarlos, aunque duela. Forman a sus equipos, miden resultados, ajustan.

Las que siguen una moda lanzan comunicados de prensa sobre su estrategia de IA, compran herramientas que nadie usa y, en seis meses, todo sigue igual. El signo más claro de que una empresa está transformándose de verdad no es el software que tiene instalado: es si sus personas hablan diferente sobre su trabajo, si el equipo de RRHH dedica menos tiempo a tareas mecánicas y más a impacto real. La transformación se nota en el día a día, no en los decks de PowerPoint.

La Voz del Talento: Has afirmado que muchos departamentos de RRHH ya llegan tarde a la automatización. ¿Qué señales te indican que una organización corre el riesgo de quedarse atrás?

Vicente Ribes: Hay señales muy concretas. La primera: si el equipo de RRHH sigue sin tiempo para nada estratégico porque está atrapado en tareas manuales, algo falla. La segunda: si nadie del departamento puede explicar qué hace ChatGPT, qué es un agente de IA o qué implica el EU AI Act para su empresa, hay un déficit de conocimiento preocupante.

Otra señal muy reveladora es cuando la dirección todavía no incluye RRHH en las conversaciones sobre transformación digital. Si el departamento de personas no tiene voz en cómo la empresa está adoptando la IA, entonces no está siendo parte de la solución. Y eso tiene consecuencias: no solo en eficiencia, sino en cultura, en employer branding, en capacidad de atraer y fidelizar talento. Las organizaciones que no actúen ahora van a ver cómo la brecha con las que sí lo hacen se vuelve difícil de cerrar.

La Voz del Talento: Si los próximos años estarán marcados por agentes, automatización e inteligencia artificial, ¿qué capacidades humanas serán más importantes para los profesionales de RRHH?

Vicente Ribes: Paradójicamente, las más humanas de todas. La escucha activa, la empatía genuina, el pensamiento crítico, la capacidad de hacer las preguntas correctas. En un entorno donde los agentes pueden hacer análisis, redactar, filtrar y automatizar, lo que diferencia a un gran profesional de RRHH es su criterio, su ética y su inteligencia emocional.

También añadiría la curiosidad y la alfabetización en IA: no hace falta ser programador, pero sí entender cómo funcionan estas herramientas, qué sesgos pueden introducir, cómo supervisarlas. Y, sobre todo, la capacidad de traducir los datos en decisiones humanas. Porque la IA nos va a dar mucha más información, pero la sabiduría de saber qué hacer con ella sigue siendo exclusivamente nuestra. Los profesionales de RRHH que prosperen serán los que combinen ese conocimiento tecnológico con una profunda vocación de servicio a las personas.

La Voz del Talento: Imagina que dentro de veinte años alguien analiza el impacto de tu trabajo. ¿Qué te gustaría que dijera que ayudaste a cambiar en la relación entre tecnología, talento y personas?

Vicente Ribes: Me gustaría que dijera que ayudé a que los profesionales de RRHH perdieran el miedo. Que en un momento en el que la tecnología llegaba de golpe, con mucho ruido y mucha incertidumbre, hubo alguien que les mostró que podían ser los protagonistas del cambio, no las víctimas de él.

Y, a nivel más amplio, me gustaría que se dijera que contribuí a que la IA en RRHH se usara con criterio y con ética: no solo para ser más eficientes, sino para ser más justos. Para eliminar sesgos en la selección, para dar a más personas acceso a oportunidades reales, para que la tecnología amplificara lo mejor de las organizaciones en lugar de replicar sus peores inercias.

Si dentro de veinte años alguien puede decir que los procesos de talento son más humanos gracias, en parte, a que se automatizó lo que no necesitaba serlo... eso sería suficiente. Eso es lo que me levanta cada mañana.