Nortempo crea una escuela de hostelería para responder a la escasez de talento en el sector

La compañía pone en marcha un centro de formación práctica en Santiago de Compostela para preparar nuevos profesionales y actualizar las competencias del talento en activo, en un momento en el que la hostelería sigue teniendo dificultades para cubrir perfiles cualificados.

NOTICIA

Redacción

7/9/20263 min leer

La falta de profesionales cualificados continúa siendo uno de los principales desafíos para la hostelería española. Hoteles, restaurantes y empresas turísticas llevan años alertando de las dificultades para encontrar personal preparado, especialmente en puestos vinculados a la atención al cliente y la operativa diaria. Ante esta realidad, algunas compañías empiezan a cambiar de enfoque: en lugar de limitarse a buscar talento en el mercado, optan por desarrollarlo desde dentro.

En ese contexto, Grupo Nortempo ha puesto en marcha su Escuela de Hostelería en Santiago de Compostela, un nuevo espacio de formación orientado a preparar profesionales para un sector que necesita elevar su nivel de especialización y responder a una demanda creciente de perfiles cualificados.

La iniciativa nace con un enfoque eminentemente práctico y busca responder a una necesidad que trasciende a Galicia. La evolución del turismo, la creciente exigencia de los clientes y las dificultades para cubrir determinadas posiciones están llevando a muchas empresas a replantearse cómo atraer y desarrollar talento.

Cuando contratar deja de ser suficiente

Durante años, la principal preocupación de muchas organizaciones era captar profesionales. Hoy, cada vez son más las que asumen que encontrar determinadas competencias resulta cada vez más complejo.

La hostelería es uno de los sectores donde esta realidad se manifiesta con mayor intensidad. La estacionalidad, el relevo generacional y las nuevas expectativas laborales han reducido el número de personas disponibles para ocupar determinados puestos, mientras la calidad del servicio continúa siendo uno de los principales factores de diferenciación.

En este escenario, la formación vuelve a situarse en el centro de la estrategia.

La Escuela de Hostelería de Nortempo pretende preparar a nuevos profesionales a partir de situaciones reales de trabajo, con un modelo pensado para responder a las necesidades concretas de hoteles y establecimientos turísticos. Según explica la compañía, el objetivo es formar perfiles capaces de asumir las exigencias de un servicio cada vez más especializado y contribuir así a mejorar la competitividad del sector.

Una escuela para incorporar y actualizar talento

El proyecto no se dirige únicamente a personas que quieren iniciar su carrera profesional.

También incorpora programas de actualización para trabajadores que ya desarrollan su actividad en la hostelería y necesitan adaptarse a nuevos procesos, metodologías y herramientas digitales.

Entre ellas destaca Hoxtelia, la aplicación desarrollada por el propio Grupo Nortempo para la gestión de habitaciones en hoteles, que formará parte de la experiencia de aprendizaje para acercar a los alumnos a las tecnologías que ya utilizan muchos establecimientos.

Además de las competencias técnicas, la formación pone el foco en aspectos como la atención al cliente, la cultura del detalle o la vocación de servicio, capacidades que cada vez tienen un mayor peso en un sector donde la experiencia del huésped depende, en gran medida, del desempeño de las personas.

Una tendencia que empieza a extenderse

La creación de escuelas corporativas ya no es exclusiva de la industria o de los sectores tecnológicos.

Cada vez más organizaciones recurren a modelos propios de formación para responder a la escasez de perfiles cualificados, acelerar la incorporación de nuevos profesionales y reducir la distancia entre lo que necesita la empresa y lo que ofrece el mercado laboral.

La hostelería comienza ahora a recorrer ese mismo camino.

En palabras de Grupo Nortempo, la iniciativa parte de una convicción clara: "El talento no aparece, se forma; y, si el talento no se cuida, se va".

La formación vuelve a ocupar un lugar estratégico

La apertura de esta escuela refleja un cambio que va más allá del propio sector hostelero.

En un mercado laboral donde las dificultades para cubrir determinados puestos se han convertido en un problema estructural, las empresas empiezan a entender que la formación ya no puede considerarse únicamente una herramienta de desarrollo, sino también una vía para garantizar su capacidad de crecimiento.

Porque, cuando el talento escasea, formar deja de ser una opción para convertirse en una ventaja competitiva.