Nace la Comunidad HR AI Lab: un espacio en abierto para practicar IA en RR.HH. cada mes
HR AI Lab pone en marcha una comunidad abierta para practicar mensualmente con inteligencia artificial aplicada a la gestión de personas. Su primera sesión reunió a 80 profesionales de seis países para crear un agente de onboarding.
NOTICIA


La inteligencia artificial lleva tiempo ocupando buena parte de la conversación de Recursos Humanos. El siguiente paso parece bastante menos teórico: aprender a utilizarla sobre procesos reales del área.
Con esa idea acaba de ponerse en marcha la Comunidad HR AI Lab, una iniciativa online y abierta que celebrará encuentros mensuales para que profesionales de Personas puedan experimentar con inteligencia artificial aplicada a su trabajo.
La primera sesión, celebrada el pasado 3 de septiembre, reunió en directo a 80 profesionales de España, Perú, Colombia, México, Chile y Argentina, de un total de 190 personas inscritas.
Y el encuentro no consistió en escuchar una presentación sobre las posibilidades de la IA.
Los participantes trabajaron en la creación de un agente de onboarding utilizando ElevenLabs, guiados por Pablo Medina, responsable de proyectos de IA Generativa en Repsol.
De aprender sobre IA a aprender haciendo IA
La propuesta resulta interesante por el momento en el que llega.
Durante la primera etapa de la inteligencia artificial generativa, una parte importante de la formación empresarial se concentró en explicar qué era ChatGPT, cómo escribir mejores prompts o qué tareas podían automatizarse.
A medida que la tecnología madura, el nivel de exigencia está aumentando.
Los profesionales empiezan a experimentar con agentes, automatizaciones y flujos de trabajo que ya no buscan únicamente generar un texto más rápido, sino intervenir en procesos completos.
Para Recursos Humanos, esa transición puede ser especialmente relevante.
Selección, onboarding, formación, comunicación interna, atención al empleado o análisis de información son algunos de los ámbitos en los que están apareciendo nuevos casos de uso. Pero incorporarlos exige algo más que conocer una herramienta: implica comprender el proceso, identificar qué merece la pena automatizar y mantener criterio sobre aquello que debería continuar dependiendo de una persona.
Un agente de onboarding como primer ejercicio
La elección del onboarding para inaugurar la comunidad resulta significativa.
Es un proceso que combina tareas relativamente automatizables —resolver preguntas frecuentes, proporcionar documentación o acompañar determinados pasos administrativos— con otras profundamente humanas, como comprender la cultura, construir relaciones o sentirse recibido por un equipo.
Precisamente esa combinación convierte este tipo de ejercicios en algo más interesante que una demostración tecnológica.
La pregunta no es únicamente si RRHH puede construir un agente de onboarding. Es qué debería hacer ese agente, qué no debería hacer y dónde sigue siendo imprescindible la intervención humana.
Ahí empieza a aparecer un papel diferente para los profesionales de Personas ante la inteligencia artificial.
RRHH necesita criterio tecnológico, no necesariamente convertirse en tecnólogo
La Comunidad HR AI Lab nace con encuentros mensuales y un planteamiento eminentemente práctico. Según sus impulsores, las sesiones estarán orientadas tanto a incorporar IA a la operativa de Recursos Humanos como a mejorar la capacidad del área para participar en las decisiones sobre su adopción dentro de las organizaciones.
Javier Bonache, director de HR AI Lab, explica que la comunidad pretende mantener de manera abierta y continuada el aprendizaje que la organización desarrolla también en programas más reducidos, donde se trabaja sobre prompting, construcción de agentes, automatización de flujos y diseño de proyectos.
Pero detrás de la práctica aparece una cuestión más amplia.
Los departamentos de Recursos Humanos no necesitan necesariamente convertirse en departamentos tecnológicos. Sí necesitan entender suficientemente bien la inteligencia artificial como para decidir dónde aporta valor, detectar sus límites y participar en las conversaciones que determinarán cómo se utiliza con las personas.
Si ese conocimiento queda exclusivamente en manos de Tecnología, RRHH corre el riesgo de llegar tarde precisamente a algunas de las decisiones que más pueden transformar el trabajo.
La alfabetización en IA entra en una segunda etapa
La aparición de comunidades de práctica como esta refleja también una evolución en las competencias que empiezan a demandarse dentro de Recursos Humanos.
Saber utilizar un chatbot fue una primera capa.
Ahora aparecen capacidades diferentes: diseñar un flujo, configurar un agente, trabajar con automatizaciones, evaluar resultados, proteger información sensible o decidir cuándo una tarea no debería delegarse en una IA.
No todos los profesionales de Personas necesitarán alcanzar el mismo nivel técnico. Pero cada vez parece más difícil ejercer determinadas responsabilidades de RRHH sin comprender mínimamente cómo funcionan las herramientas que están entrando en la organización.
La primera sesión de HR AI Lab deja una imagen bastante representativa de ese cambio: decenas de profesionales de Recursos Humanos conectados no para escuchar qué hará la inteligencia artificial en el futuro, sino para intentar construir con ella.
Quizá esa sea precisamente la siguiente etapa de la conversación.
Menos hablar de lo que la IA podría hacer en Recursos Humanos y más aprender qué ocurre cuando RRHH empieza realmente a utilizarla.
Más información sobre la comunidad en HR AI Lab.
