Más de 1,6 millones de trabajadores se ausentan cada día: el absentismo alcanza el 7,2% en España
Las ausencias vuelven a crecer en el segundo trimestre de 2026 y las bajas médicas representan ya el 5,6% de las horas pactadas. Industria registra los niveles más elevados entre los grandes sectores, mientras las diferencias entre actividades llegan hasta los diez puntos.
NOTICIA


El absentismo laboral continúa ganando peso en el mercado de trabajo español. Durante el segundo trimestre de 2026 se perdió por ausencias el 7,2% de las horas pactadas, dos décimas más que un año antes.
Traducido a personas, significa que una media de 1.637.174 trabajadores no acudió diariamente a su puesto de trabajo durante el trimestre.
Así lo recoge el último Informe de absentismo de Randstad Research, elaborado a partir de los datos de la Encuesta Trimestral de Costes Laborales del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Detrás del dato general existe un componente especialmente relevante: la incapacidad temporal (IT). Las bajas médicas representaron el 5,6% de las horas pactadas, equivalentes a una media diaria de 1.274.528 trabajadores. Es decir, aproximadamente el 78% de las ausencias contabilizadas corresponde a situaciones de incapacidad temporal.
Un problema que viene de lejos
La evolución resulta quizá más significativa que la fotografía de un único trimestre.
La serie incluida en el informe muestra cómo el absentismo ha ido escalando desde niveles próximos al 4% registrados hace algo más de una década hasta superar actualmente el 7%. El crecimiento se hace especialmente visible a partir de 2019, aunque con fuertes oscilaciones durante los años de la pandemia.
Para Valentín Bote, director de Randstad Research, esta evolución permite hablar de un fenómeno que trasciende un repunte puntual.
«No estamos ante un repunte coyuntural. Desde el año 2019 el mercado arrastra una tendencia de crecimiento constante en las ausencias que no hemos logrado frenar», sostiene.
Bote pone especialmente el foco en la incapacidad temporal y señala que, durante la última década, los casos «prácticamente se han duplicado en el promedio de los sectores productivos».
La cuestión resulta relevante para Recursos Humanos porque detrás de una tasa agregada de absentismo pueden convivir problemas muy diferentes: salud, condiciones de trabajo, organización de turnos, características de determinadas ocupaciones o composición de las plantillas, entre otros factores. El informe cuantifica las diferencias, aunque no establece por sí solo las causas que explican cada una de ellas.
La industria supera la media
La primera gran diferencia aparece al comparar sectores.
La industria presenta la tasa de absentismo más elevada entre los tres grandes macrosectores, con un 7,7% de las horas pactadas, de las cuales un 5,8% corresponde a incapacidad temporal.
Servicios se sitúa prácticamente en la media nacional, con un 7,2% de absentismo general y un 5,6% por IT.
La construcción, por su parte, registra los niveles más reducidos: un 5,9% de absentismo general y un 4,8% asociado a incapacidad temporal.
Pero las diferencias se vuelven mucho mayores cuando se baja al detalle de cada actividad.
Del 2,6% al 12,6%: diez puntos de diferencia según la actividad
Hablar de una única tasa nacional puede ocultar realidades laborales radicalmente distintas.
Las actividades postales y de correos alcanzan un absentismo del 12,6%, el mayor entre las actividades analizadas. Les siguen los servicios a edificios y actividades de jardinería, con un 12%, y las actividades de juegos de azar y apuestas, con un 11,4%.
También superan el 10% la asistencia en establecimientos residenciales (10,9%), las actividades sanitarias (10,7%), la recogida y tratamiento de residuos (10,4%), los servicios sociales sin alojamiento (10,2%) y la fabricación de vehículos de motor (10,2%).
En el extremo contrario aparecen las actividades relacionadas con el empleo, con un 2,6%, y las actividades jurídicas y de contabilidad, con un 3,4%.
Programación, consultoría y actividades informáticas se sitúan en el 3,6%; edición, en el 3,7%; y diferentes actividades profesionales y técnicas permanecen también claramente por debajo de la media nacional. Los gráficos sectoriales del informe muestran así una distancia de hasta diez puntos porcentuales entre los extremos.
Es probablemente uno de los datos que más debería interesar a los departamentos de Personas: el absentismo no se comporta igual en todos los trabajos.
Asturias y Canarias alcanzan el 9%
Las diferencias también son importantes dependiendo del territorio.
Asturias y Canarias presentan las tasas de absentismo general más elevadas de España, ambas con un 9%, seguidas por País Vasco, con un 8,7%, y Cantabria, con un 8,5%.
En el otro extremo se encuentra Baleares, con un 5,5%, seguida de Madrid y La Rioja, ambas con un 6,3%.
Cuando se observa exclusivamente la incapacidad temporal, Canarias alcanza el 7,8%, Asturias el 7,5% y País Vasco el 6,7%.
El mapa territorial recogido por Randstad Research muestra, por tanto, una España muy desigual en materia de ausencias laborales, con una mayor incidencia en buena parte del norte y Canarias.
El reto para RRHH: entender qué hay detrás del porcentaje
Randstad Research advierte también del impacto del fenómeno sobre la productividad y la competitividad empresarial. «Que más de 1,6 millones de personas se ausenten diariamente de su puesto de trabajo genera unos costes que debilitan de forma directa la competitividad de nuestras empresas», sostiene Bote.
Para Recursos Humanos, sin embargo, el dato plantea una conversación que debería ir más allá del coste.
Una tasa de absentismo indica cuánto trabajo previsto no se está realizando, pero no explica automáticamente por qué.
Y precisamente la enorme distancia entre sectores y territorios aconseja evitar respuestas demasiado simples ante un fenómeno en el que pueden intervenir múltiples variables.
El reto para las organizaciones no consiste únicamente en reducir una cifra. Antes necesitan comprender qué ausencias se están produciendo, dónde se concentran, cómo evolucionan y qué elementos de la organización del trabajo pueden estar relacionados con ellas.
Porque cuando más de 1,6 millones de personas faltan diariamente al trabajo y las bajas médicas concentran buena parte de esas ausencias, el absentismo deja de ser únicamente un indicador administrativo.
Se convierte en una cuestión de salud, organización del trabajo y gestión de personas que RRHH difícilmente puede analizar mirando solo el porcentaje final.
