“Los resultados son una consecuencia y las relaciones son la causa”

Xavi Sáez, fundador de KPI Key People Improving, reflexiona sobre liderazgo, conexión emocional y el papel que seguirán teniendo las personas en un mundo cada vez más tecnológico.

ENTREVISTA

Redacción

6/15/20264 min leer

La Voz del Talento: Pasaste más de veinte años liderando equipos comerciales antes de fundar KPI. Mirando atrás, ¿qué descubriste sobre las personas que ningún MBA ni ningún curso de management te enseñó?

Xavi Sáez: Descubrí algo que parece sencillo, pero que cambia completamente la forma de liderar: las personas no abandonan empresas, abandonan emociones. Muchas veces pensamos que una salida se produce por una oferta económica, una promoción o una oportunidad profesional mejor, pero en realidad el proceso suele comenzar mucho antes.

Empieza cuando una persona deja de sentirse escuchada, reconocida o valorada. Empieza cuando desaparece la confianza o cuando el trabajo pierde significado. En ese momento la desconexión ya ha comenzado, aunque todavía siga sentada en la misma silla cada mañana.

Ningún MBA me enseñó eso. Lo aprendí observando a cientos de personas durante años. Y desde entonces entendí que liderar consiste mucho más en comprender emociones que en gestionar recursos.

La Voz del Talento: En un momento de tu carrera decidiste formarte en coaching emocional y cambiar tu manera de entender el liderazgo. ¿Qué ocurrió para que dejaras de ver los equipos como una cuestión de resultados y empezaras a verlos como una cuestión de relaciones?

Xavi Sáez: Durante mucho tiempo hice lo que hacen muchos directivos: perseguir resultados. Los objetivos, los indicadores y el rendimiento ocupaban gran parte de mi atención. Sin embargo, con los años fui observando algo que se repetía constantemente.

Los mejores resultados siempre aparecían allí donde existían relaciones sólidas. Equipos que confiaban entre sí, líderes que generaban credibilidad y personas que sentían que formaban parte de algo importante.

Fue entonces cuando comprendí que los resultados son una consecuencia y que las relaciones son la causa. Ningún indicador mejora de forma sostenible cuando las personas dejan de creer en quien las lidera. Desde ese momento empecé a mirar los equipos de una forma completamente distinta.

La Voz del Talento: KPI nació con un propósito muy concreto: ayudar a directivos y managers a conectar emocionalmente con sus equipos. ¿Por qué crees que sigue siendo tan difícil algo aparentemente tan básico como conectar con las personas?

Xavi Sáez: Porque vivimos en organizaciones donde el tiempo se consume gestionando tareas, reuniones, procesos y urgencias. Estamos constantemente ocupados, pero no siempre estamos presentes.

La mayoría de los líderes saben perfectamente qué están haciendo las personas de su equipo. Lo que ocurre es que muchas veces desconocen cómo se sienten mientras lo hacen. Y ahí es donde aparece la desconexión.

Conectar requiere escucha, curiosidad y presencia. Requiere detenerse para comprender a la persona que hay detrás del puesto. Y eso resulta mucho más difícil que revisar un cuadro de mando o analizar un informe.

La Voz del Talento: Después de acompañar a cientos de líderes y organizaciones, ¿cuál es la diferencia más evidente entre un jefe respetado y un líder al que las personas realmente quieren seguir?

Xavi Sáez: La diferencia está en el compromiso.

Un jefe puede conseguir obediencia porque ocupa una posición de autoridad. Las personas hacen lo que se espera de ellas porque es su responsabilidad. Pero eso no significa que estén comprometidas.

El liderazgo aparece cuando las personas deciden dar algo más de sí mismas porque creen en quien las guía. La obediencia dura mientras el jefe está presente. El compromiso permanece incluso cuando no está.

Por eso los grandes líderes no generan dependencia. Generan confianza, autonomía y sentido.

La Voz del Talento: Vivimos una época donde hablamos constantemente de liderazgo, cultura y bienestar. Sin embargo, muchas personas siguen abandonando empresas por culpa de sus responsables directos. ¿Qué estamos haciendo mal?

Xavi Sáez: Creo que hemos profesionalizado enormemente la gestión y, al mismo tiempo, hemos olvidado humanizar el liderazgo.

Las organizaciones invierten grandes cantidades de dinero en tecnología, metodologías y procesos, pero siguen existiendo líderes que nunca han aprendido a mantener una conversación difícil con empatía, a gestionar conflictos o a generar confianza en momentos complejos.

La paradoja es que muchas veces sabemos gestionar proyectos mejor de lo que sabemos gestionar relaciones. Y las personas no abandonan procesos. Abandonan experiencias.

La Voz del Talento: Has trabajado con organizaciones muy distintas. ¿Cuál es el comportamiento que más rápidamente te permite identificar si una cultura corporativa es sana o simplemente tiene un buen discurso?

Xavi Sáez: Siempre observo qué ocurre cuando alguien se equivoca.

Es probablemente el momento que mejor revela la cultura real de una organización. Hay empresas que hablan constantemente de innovación, aprendizaje o confianza, pero cuando aparece un error buscan culpables.

Las organizaciones verdaderamente sanas reaccionan de otra manera. Analizan lo ocurrido, extraen aprendizajes y ayudan a las personas a crecer.

No se diferencian por cometer menos errores. Se diferencian por aprender más rápido de ellos.

La Voz del Talento: En un mundo cada vez más dominado por la tecnología y la inteligencia artificial, ¿qué habilidades humanas crees que marcarán la diferencia entre los líderes que prosperen y los que se queden atrás?

Xavi Sáez: Precisamente aquellas que la tecnología tendrá más dificultades para replicar.

La capacidad de escuchar de verdad, la capacidad de generar confianza, la capacidad de hacer sentir importantes a los demás. La empatía, la autenticidad y la conexión humana.

La inteligencia artificial procesará información a una velocidad extraordinaria. Pero las organizaciones seguirán necesitando personas capaces de movilizar emociones, construir relaciones y dar sentido a la incertidumbre.

Por eso creo que el futuro no pertenece a quienes sepan más tecnología, sino a quienes sepan combinar tecnología y humanidad.

La Voz del Talento: Imagina que dentro de veinte años alguien analiza el impacto de KPI. ¿Qué te gustaría que dijeran que ayudaste a cambiar en la forma de liderar personas?

Xavi Sáez: Me gustaría que dijeran que ayudamos a recordar algo que nunca debería haberse olvidado: que las personas no son recursos, son personas.

Que contribuimos a que más líderes entendieran que los resultados y el bienestar no son objetivos incompatibles. Que es posible construir organizaciones donde las personas crezcan, se desarrollen y, al mismo tiempo, alcancen resultados extraordinarios.

Y, sobre todo, me gustaría que dijeran que ayudamos a que miles de profesionales se sintieran más valorados, más escuchados y más conectados con el trabajo que realizan cada día. Porque cuando eso ocurre, todo cambia.