Leroy Merlin, Meliá, Airbus y Sacyr, entre las empresas reconocidas por sus políticas de diversidad e inclusión
La Fundación Adecco y el Club de Excelencia en Sostenibilidad celebran en el Congreso de los Diputados la novena edición de los Premios Diversidad e Inclusión. Los galardones reconocen iniciativas que van desde la contratación de colectivos vulnerables hasta la transformación de la cultura empresarial. Adela Cortina y Emma Mayo reciben los premios honoríficos.
NOTICIA


La diversidad y la inclusión han dejado de ser asuntos exclusivos de la responsabilidad social para ocupar un espacio cada vez más relevante en la estrategia de Recursos Humanos. Sin embargo, el verdadero desafío para las organizaciones sigue siendo convertir esos compromisos en oportunidades laborales, decisiones de promoción y cambios reales en la cultura empresarial.
Con esta perspectiva, la Fundación Adecco y el Club de Excelencia en Sostenibilidad han celebrado este 26 de octubre, en la sala Constitucional del Congreso de los Diputados, la novena edición de los Premios Diversidad e Inclusión.
Los reconocimientos, celebrados bajo la presidencia de honor de los Reyes de España, han distinguido a Leroy Merlin España, EGA Master, Meliá Hotels International, EY, Coca-Cola, Airbus, Sacyr y Onda Vasca por proyectos relacionados con la igualdad de oportunidades, la inclusión laboral, la acción social y la transformación cultural.
La edición de este año incorpora, además, dos nuevas categorías: excelencia en cumplimiento y diversidad, y comunicación clara, adaptativa e inclusiva.
Más allá de los galardones, los proyectos premiados reflejan distintas maneras de abordar una misma cuestión: cómo conseguir que la diversidad forme parte de las decisiones empresariales y no se limite a una declaración de principios.
Leroy Merlin y EGA Master: la diversidad como parte de la estrategia empresarial
El premio al mejor plan estratégico de diversidad e inclusión ha reconocido dos iniciativas desarrolladas en organizaciones de dimensiones muy diferentes.
En la categoría de gran empresa, el galardón ha sido para Leroy Merlin España, por su Plan Estratégico DEI 2024-2027.
La iniciativa integra la diversidad, la equidad y la inclusión en los procesos de gestión de personas y negocio de una organización con más de 18.600 empleados en España.
El plan se articula a través de una Oficina de Diversidad e Inclusión e incluye actuaciones relacionadas con la igualdad de género, la discapacidad, la diversidad generacional y cultural y el colectivo LGTBIQ+.
También contempla programas de desarrollo del talento, formación en liderazgo inclusivo y mecanismos de seguimiento mediante indicadores de representación, desarrollo profesional y clima organizativo.
En la categoría de pyme, el reconocimiento ha recaído en EGA Master, empresa del sector industrial y metalúrgico.
Su estrategia de diversidad e inclusión resulta especialmente significativa por desarrollarse en una actividad tradicionalmente masculinizada.
Según los datos facilitados por la compañía, las mujeres representan el 59% de su plantilla y ocupan más del 60% de los puestos de responsabilidad.
El caso pone de manifiesto que la dimensión empresarial no tiene por qué determinar la ambición de las políticas de diversidad.
También las organizaciones de menor tamaño pueden incorporar criterios de igualdad de oportunidades y liderazgo inclusivo a su modelo de gestión.
Meliá: conectar la inclusión laboral con oportunidades reales de empleo
Uno de los proyectos más relevantes desde la perspectiva del acceso al mercado laboral ha sido el reconocido en la categoría de mejor práctica en inclusión laboral.
El premio ha recaído en Meliá Hotels International por su iniciativa «Urdimbre. Retos hacia el empleo», desarrollada junto al Gobierno de Canarias.
El programa está dirigido a jóvenes migrantes extutelados, un colectivo que afronta importantes dificultades en su transición hacia la vida adulta y el empleo.
La propuesta combina formación, acompañamiento, alojamiento y contratación directa en distintas áreas operativas del sector hotelero, como cocina, sala, mantenimiento y servicios de habitaciones.
Su interés reside en conectar la inclusión social con una necesidad concreta del tejido empresarial: la incorporación de profesionales a un sector que necesita cubrir determinadas posiciones.
En lugar de limitarse a ofrecer formación, el proyecto busca construir un itinerario que facilite el acceso efectivo al empleo.
Esta aproximación recuerda que la inclusión laboral no termina cuando una persona mejora su empleabilidad, sino cuando encuentra oportunidades reales para incorporarse y desarrollarse profesionalmente.
En esta categoría también han sido reconocidas las iniciativas de Leroy Merlin para el talento sénior y el proyecto SAVIA, impulsado por Fundación Endesa y Fundación Máshumano para mejorar la empleabilidad de personas mayores de 50 años.
EY y Coca-Cola: ampliar las oportunidades más allá de la empresa
El premio a la mejor práctica en acción social ha sido compartido por EY y Coca-Cola, con dos proyectos orientados a colectivos que encuentran mayores barreras de acceso a las oportunidades profesionales.
EY ha sido reconocida por «Talento de barrio», una iniciativa que comenzó en 2018 en San Cristóbal de los Ángeles, en Madrid, y que combina educación, cultura y empleabilidad.
Según los datos del proyecto, desde su puesta en marcha ha desarrollado más de 200 iniciativas, acompañado a más de 5.500 personas y movilizado a más de 1.500 voluntarios, que han aportado más de 30.000 horas de voluntariado.
El programa se ha extendido posteriormente a otros barrios de España.
Por su parte, Coca-Cola ha recibido el reconocimiento por GIRA, una plataforma centrada en la empleabilidad, el emprendimiento y el desarrollo profesional de mujeres y jóvenes.
A través de GIRA Mujeres y GIRA Jóvenes, el proyecto ofrece formación, mentoría y acompañamiento, con especial atención a las oportunidades en entornos rurales.
De acuerdo con la información presentada, más de 39.000 personas se han beneficiado de estas iniciativas desde su creación.
Ambos proyectos sitúan el desarrollo del talento en una dimensión más amplia que la contratación directa de una compañía.
La inclusión también depende de que las personas puedan acceder a formación, relaciones profesionales y oportunidades que, por sus circunstancias personales o sociales, no siempre están a su alcance.
Airbus: transformar la presencia femenina en entornos industriales
El premio a la mejor práctica en transformación cultural en diversidad e inclusión ha sido para Airbus, por su proyecto «Despegando juntas. Transformación de la Diversidad de Género en el entorno industrial».
La iniciativa aborda uno de los desafíos persistentes de la industria: la baja participación femenina en determinadas especialidades técnicas, formativas y de producción.
El proyecto combina la red de apoyo Flying Women, la captación proactiva de talento y la implicación de la dirección para revisar prácticas y reducir sesgos de género.
Según la información facilitada, el modelo se ha implantado en todos los centros de Airbus en España, cuenta con más de 50 personas implicadas y está comenzando a trasladarse a otros países del grupo.
La experiencia pone el foco en una cuestión relevante para Recursos Humanos: aumentar la diversidad no consiste únicamente en modificar los procesos de selección.
También exige revisar los referentes profesionales, las oportunidades de desarrollo y las condiciones culturales que pueden favorecer o dificultar la incorporación de perfiles diferentes.
En esta categoría también han recibido reconocimientos AstraZeneca, por su iniciativa «This is me», y Deloitte, por su proyecto «Being Flexible», centrado en la flexibilidad, la conciliación y el bienestar emocional.
Sacyr y Onda Vasca, premiadas en las nuevas categorías
La novena edición de los premios ha incorporado dos reconocimientos que amplían el alcance de la conversación sobre diversidad.
El primero, dedicado a la excelencia en cumplimiento y diversidad, ha recaído en Sacyr por su proyecto «El valor de lo diverso más allá del marco normativo».
La compañía ha desarrollado un sistema de gestión de diversidad, equidad e inclusión que incorpora más de 250 indicadores de seguimiento y actuaciones relacionadas con igualdad, discapacidad, talento sénior, conciliación y liderazgo inclusivo.
El planteamiento busca conectar el cumplimiento normativo con la estrategia de negocio, la sostenibilidad y la gobernanza empresarial.
Esta distinción introduce una reflexión importante: cumplir la legislación es una obligación, pero una política de inclusión madura necesita también objetivos, responsabilidades y mecanismos que permitan evaluar su evolución.
La segunda categoría de nueva creación, dedicada a la comunicación clara, adaptativa e inclusiva, ha reconocido a Onda Vasca por su proyecto EmakumeON.
La iniciativa utiliza un programa radiofónico semanal y su difusión en formato pódcast para visibilizar referentes femeninos, abordar desigualdades y acercar la conversación sobre diversidad a la ciudadanía.
Desde su lanzamiento en 2024, el proyecto ha alcanzado, según sus responsables, a más de 50.000 personas de manera directa e indirecta.
El reconocimiento pone de manifiesto que la inclusión también está relacionada con la manera en la que las organizaciones comunican, representan y hacen accesibles sus mensajes.
Adela Cortina y Emma Mayo, premios honoríficos por su contribución a la inclusión
La ceremonia ha incluido dos reconocimientos honoríficos a mujeres cuya trayectoria ha contribuido a ampliar la reflexión sobre la igualdad, la ética y la inclusión.
Uno de ellos ha sido para <Entity category="people" value="Adela Cortina" disambig="filósofa española y catedrática emérita de Ética y Filosofía Política"/>, catedrática emérita de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia y directora de la Fundación ÉTNOR.
Su trabajo ha contribuido al desarrollo de la ética aplicada a las organizaciones, la política, la educación y otros ámbitos de la vida social.
El segundo reconocimiento ha sido para Emma Mayo, profesora de Psicología de la Universidad de Santiago de Compostela, por su trayectoria en investigación, docencia y acción social, especialmente en el ámbito de la inclusión y el bienestar psicosocial de personas en situación de vulnerabilidad.
Ambas distinciones recuerdan que la diversidad y la inclusión no son únicamente cuestiones de gestión empresarial.
También están vinculadas con la ética, la justicia social y la manera en la que las instituciones reconocen la dignidad y las capacidades de las personas.
De las políticas de diversidad a los resultados que importan
Durante la ceremonia, Enrique Sánchez, presidente de la Fundación Adecco, destacó la importancia de impulsar proyectos que combinen competitividad empresarial y desarrollo humano.
En la misma línea, Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco, defendió una visión del liderazgo empresarial capaz de generar resultados y oportunidades al mismo tiempo.
«Cuando una empresa apuesta por el talento por encima de las etiquetas no solo transforma una trayectoria profesional, fortalece una organización, fortalece la sociedad», señaló.
Por su parte, Juan Alfaro, secretario general del Club de Excelencia en Sostenibilidad, destacó la creciente integración estratégica de las políticas de diversidad en organizaciones de diferentes tamaños.
Las iniciativas premiadas muestran avances en ámbitos muy distintos, desde la incorporación de colectivos vulnerables hasta la revisión de las culturas organizativas o la creación de sistemas de seguimiento.
Sin embargo, también plantean un desafío para el conjunto de las empresas.
La diversidad no debería medirse únicamente por el número de programas implantados, sino por las barreras que consigue eliminar y las oportunidades que realmente genera.
Contar con planes, indicadores y compromisos públicos puede ayudar a orientar las decisiones. Pero su valor depende de que se traduzcan en cambios verificables en el acceso al empleo, la promoción profesional, las condiciones de trabajo y la experiencia de las personas.
Ese es uno de los aprendizajes que deja la novena edición de los Premios Diversidad e Inclusión.
Para Recursos Humanos, el reto ya no consiste solo en incorporar la diversidad a la agenda empresarial, sino en conseguir que forme parte de la manera habitual de contratar, desarrollar, liderar y tomar decisiones.
Porque una organización verdaderamente inclusiva no es la que más habla de diversidad, sino aquella en la que las diferencias dejan de convertirse en barreras para desarrollar el talento.
