"Las personas dan lo mejor de sí cuando sienten que la empresa también da lo mejor de sí para cuidarlas"
Arménia Barradas, la fundadora de People Consulting, reflexiona sobre liderazgo humano, bienestar, cultura organizacional y la necesidad de construir empresas donde las personas puedan desarrollarse sin renunciar a quienes son.
ENTREVISTA


Después de años trabajando en una gran compañía, Arménia Barradas comprendió que el éxito profesional pierde sentido cuando exige dejar fuera una parte de uno mismo. Aquella reflexión la llevó a crear People Consulting, un proyecto desde el que acompaña a organizaciones que quieren crecer poniendo a las personas en el centro de verdad. En esta conversación habla de liderazgo, bienestar, salario emocional, inteligencia artificial y de una convicción que atraviesa toda su trayectoria: cuidar de las personas no es incompatible con los resultados, sino una de las mejores formas de conseguirlos.
La Voz del Talento: En tu LinkedIn explicas que hubo un momento en el que sentías que cada mañana dejabas tu verdadera esencia en la planta baja antes de entrar a trabajar. ¿Qué ocurrió para que decidieras cambiar de rumbo?
Arménia Barradas: No fue una decisión de un día para otro. Fue algo que fui sintiendo poco a poco, casi sin darme cuenta.
Desde fuera, mi vida profesional tenía sentido. Trabajaba en una gran empresa. Tenía un buen sueldo, estabilidad y, sobre el papel, todo iba bien. Pero cada mañana, antes de entrar al edificio, sentía que dejaba fuera una parte de mí. Entraba la profesional, pero no la persona.
Siempre he sido alguien muy cercana, muy de escuchar, de conectar con la gente. Sin embargo, en aquel entorno tenía la sensación de que había que ser más seria, más distante, incluso más fría para parecer profesional.
Llegó un momento en el que decidí hacer un proceso de coaching. Necesitaba entender qué me estaba pasando y hacia dónde quería ir profesionalmente. Y ahí tuve un gran descubrimiento: mi futuro no estaba en encontrar otra empresa parecida, mi futuro estaba en construir un proyecto donde pudiera ser yo misma. Donde tuviera más libertad para trabajar de acuerdo con mis valores, mi manera de entender las personas y el liderazgo.
Ahí entendí que el problema no era yo. Era que estaba intentando encajar en un lugar donde no podía ser auténtica.
La Voz del Talento: Si tuvieras que resumir en una sola lección todo lo que has aprendido sobre las personas durante tu trayectoria profesional, ¿cuál sería?
Arménia Barradas: Creo que la mayor lección que he aprendido es que las personas dan lo mejor de sí cuando sienten que la empresa también da lo mejor de sí para cuidarlas.
Durante muchos años aceptamos cambiar nuestro tiempo por un sueldo. Hoy eso ya no es suficiente.
Queremos sentir que nuestro trabajo tiene sentido, que se confía en nosotros, que podemos crecer, que nuestro responsable nos escucha y que, cuando las cosas no van bien, seguimos siendo personas y no solo un número.
Y creo que eso es una buena noticia. Porque significa que las empresas ya no solo compiten por ofrecer mejores salarios. También compiten por ofrecer mejores experiencias a las personas.
Cuidar de las personas no es solo una cuestión de bienestar, es la mejor forma de conseguir compromiso, implicación y resultados sostenibles.
La Voz del Talento: Fundaste People Consulting con una idea muy clara: ayudar a las organizaciones a ser más humanas. ¿Qué problema estabas intentando resolver que no encontrabas en el mercado?
Arménia Barradas: Creo que hoy se habla mucho de poner a las personas en el centro... pero, siendo sincera, se hace muy poco.
Hay mucho marketing en LinkedIn o en redes sociales y todavía muy poca transformación real.
Se habla de bienestar, de liderazgo o de cultura, pero luego ves líderes sin tiempo para escuchar, equipos con miedo a hablar o empresas que siguen pensando que cuidar de las personas es un gasto y no una inversión.
Yo tengo un enfoque muy humanista. Creo profundamente en el liderazgo humano, en el salario emocional y en la seguridad psicológica. Pero también soy economista y nunca he perdido esa mirada de negocio.
Las empresas existen para generar resultados. Eso es una realidad.
Lo que ocurre es que yo estoy convencida de que la mayor palanca que tienen para conseguirlos son las personas.
Cuando un equipo se siente valorado, escucha más, propone más, colabora mejor y se implica mucho más. Y eso, al final, también se refleja en la productividad, en la innovación y en los resultados.
People Consulting nació precisamente para demostrar que cuidar de las personas y hacer crecer el negocio no son dos caminos distintos. Son el mismo camino.
La Voz del Talento: Trabajáis mucho alrededor del liderazgo humano, el salario emocional y la cultura organizacional. ¿Qué transformación te emociona más cuando la ves producirse en un cliente?
Arménia Barradas: Lo que más me emociona es cuando alguien de People o del propio equipo dice: "Esta persona ha cambiado muchísimo" o "El ambiente del equipo ya no tiene nada que ver con el de hace unos meses."
Lo más importante es que las personas se sientan bien en su trabajo, que puedan ser ellas mismas y que ir a trabajar no suponga una carga diaria.
Recuerdo especialmente el caso de una profesional que llevaba casi 15 años en la empresa. Había tomado la decisión de marcharse porque le resultaba muy difícil conciliar su vida personal con la profesional. Tenía dos hijos pequeños y, además, la relación con su responsable era complicada.
La empresa decidió escuchar de verdad. Implantó dos días de trabajo híbrido a la semana y, paralelamente, trabajamos con los líderes para mejorar la forma de relacionarse con sus equipos.
Un tiempo después, esta persona había decidido quedarse en la empresa, porque aunque la empresa seguía siendo la misma, sentía que las cosas habían cambiado y que ahora valía la pena seguir.
Ese tipo de comentarios son los que dan sentido a nuestro trabajo.
Porque pocas empresas se paran a pensar en lo que supone perder a una persona que lleva 15 años con ellas y no hablo sólo del coste de contratar a otra persona. Hablo de toda la experiencia, el conocimiento, las relaciones y la cultura que también se van por la puerta.
La Voz del Talento: Se habla cada vez más de bienestar, felicidad y salud mental en las empresas. ¿Qué estamos haciendo mejor que hace cinco años y qué seguimos haciendo mal?
Arménia Barradas: Creo que hemos avanzado algo.
Recuerdo que en 2008 sufrí un burnout y me daba muchísima vergüenza contarlo. Sentía que reconocer que no estaba bien era casi un fracaso. Hoy, por suerte, hablar de salud mental en el trabajo ya no es un tabú y eso me parece un cambio enorme.
También creo que las empresas escuchan mucho más a las personas que hace unos años. Hay más interés por entender qué necesitan, cómo se sienten y qué pueden hacer para que quieran quedarse. Además, cada vez más organizaciones se están dando cuenta de que cuidar de las personas también tiene un impacto en los resultados del negocio.
Ahora bien, todavía nos queda bastante camino.
A veces tengo la sensación de que seguimos confundiendo bienestar con poner en marcha iniciativas sueltas. Una charla, una actividad o una fruta en la oficina están muy bien, pero eso, por sí solo, no cambia la experiencia de una persona en su trabajo.
Para mí, el bienestar tiene mucho más que ver con cómo te trata tu responsable, con si puedes hablar sin miedo, con si te sientes valorado o con si puedes conciliar tu vida personal con la profesional.
Y también creo que muchas empresas siguen viendo estos temas como un gasto. Yo los veo como una inversión.
Porque cuando las personas están bien, trabajan mejor, se implican más y es mucho más fácil que quieran quedarse.
Quizá donde veo un mayor reto es en muchas PYMES. He trabajado con empresas muy rentables, con resultados extraordinarios, pero donde toda la energía estaba puesta en el negocio y muy poca en las personas.
Y siempre pienso lo mismo: imagínate hasta dónde podrían llegar si cuidaran ambas cosas con la misma intensidad.
La Voz del Talento: Has trabajado con cientos de líderes y equipos. ¿Cuál es el error más frecuente que cometen los managers cuando intentan motivar a sus personas?
Arménia Barradas: Creo que hay dos errores que son más frecuentes.
El primero es pensar que motivar o cuidar de las personas no forma parte de su trabajo. Muchos responsables siguen creyendo que su función es sacar el trabajo adelante y que todo lo relacionado con las personas es responsabilidad de Recursos Humanos.
Pero la realidad es que quien más influye en cómo se siente una persona en el trabajo suele ser su responsable.
Y el segundo error es pensar que todo el mundo se motiva de la misma manera.
No todos necesitamos lo mismo. Hay personas que valoran mucho la autonomía, otras necesitan más reconocimiento, otras quieren aprender o tener más flexibilidad.
Por eso creo que un buen líder no trata a todo el mundo exactamente igual. Conoce a las personas de su equipo, entiende qué necesita cada una y adapta su forma de liderar.
Esto del café para todos, ya no es viable cuando hablamos de liderar.
La Voz del Talento: En un momento en el que la inteligencia artificial está transformando el trabajo, ¿qué capacidades humanas crees que se volverán más importantes dentro de las organizaciones?
Arménia Barradas: El potencial de la inteligencia artificial es impresionante. Pero, cuanto más avanza la IA, más valor adquieren las habilidades humanas.
Si tuviera que destacar dos, diría el pensamiento crítico y la inteligencia emocional.
El pensamiento crítico porque no podemos dar por bueno todo lo que nos devuelve una herramienta de IA. Tenemos que cuestionar, contrastar la información, hacer buenas preguntas y decidir con criterio. La IA nos puede ayudar muchísimo, pero sigue necesitando personas que piensen.
Y la inteligencia emocional porque, por mucho que avance la tecnología, hay cosas que seguirán siendo profundamente humanas: escuchar a alguien cuando lo está pasando mal, gestionar un conflicto, generar confianza o inspirar a un equipo.
La IA nos hará más eficientes, pero serán las personas las que seguirán marcando la diferencia.
La Voz del Talento: Cuando dentro de veinte años alguien hable del impacto de People Consulting, ¿qué te gustaría que dijera que habéis ayudado a cambiar?
Arménia Barradas: Siempre me viene a la cabeza aquella frase de Martin Luther King: "I have a dream." Y, salvando las distancias, yo también tengo el mío.
Me gustaría que dentro de veinte años ya no hiciera falta convencer a las empresas de que cuidar de las personas también es rentable. Que fuera algo tan normal como hablar de ventas, productividad o resultados.
Me gustaría que los líderes entendieran que liderar no consiste solo en repartir tareas o conseguir objetivos. También consiste en escuchar, generar confianza y ayudar a que las personas saquen lo mejor de sí mismas.
Y, sobre todo, me gustaría que cada vez hubiera menos personas que sintieran que tienen que dejar una parte de sí mismas cuando entran a trabajar.
Si dentro de veinte años alguien dice que People Consulting ayudó, aunque fuera un poquito, a demostrar que otra forma de trabajar era posible... creo que me daré por satisfecha.
