Las nóminas se convierten en un nuevo objetivo de los ciberdelincuentes y ponen a RRHH en primera línea

Los expertos alertan del aumento de campañas fraudulentas que aprovechan las comunicaciones salariales para robar credenciales y datos bancarios. La tendencia refuerza el papel de Recursos Humanos como una de las nuevas líneas de defensa de las organizaciones.

NOTICIA

Redacción

6/24/20263 min leer

A final de mes, millones de trabajadores esperan recibir una comunicación relacionada con su salario.

Una nómina, un ajuste retributivo, un bonus o cualquier mensaje procedente del departamento de Recursos Humanos suele generar una reacción inmediata: abrir el correo y comprobar su contenido.

Precisamente esa rutina cotidiana se ha convertido en una oportunidad para los ciberdelincuentes.

Expertos en ciberseguridad están alertando del aumento de campañas fraudulentas que utilizan supuestas comunicaciones salariales para engañar a empleados y acceder a información sensible de personas y organizaciones.

La mecánica es sencilla. Los trabajadores reciben un correo aparentemente enviado por Recursos Humanos que informa sobre la disponibilidad de una nómina, una actualización salarial o un documento interno. El mensaje invita a descargar un archivo o acceder a un enlace que, en realidad, conduce a una página fraudulenta diseñada para robar credenciales o instalar software malicioso.

Lo que parece una comunicación rutinaria puede convertirse en una puerta de entrada a datos financieros, sistemas corporativos e información confidencial.

RRHH, un objetivo cada vez más atractivo para los atacantes

La amenaza pone de manifiesto una realidad que está transformando el papel de los departamentos de Personas.

Durante años, la ciberseguridad se consideró una responsabilidad exclusiva de los equipos tecnológicos.

Sin embargo, la digitalización de procesos relacionados con la gestión del talento ha ampliado considerablemente la superficie de exposición de las organizaciones.

Los departamentos de RRHH gestionan información especialmente sensible: datos personales, información salarial, cuentas bancarias, documentación contractual o historiales laborales.

Además, son responsables de algunas de las comunicaciones internas que generan una respuesta más inmediata por parte de los empleados.

Los ciberdelincuentes han comprendido que pocas cuestiones despiertan más atención dentro de una empresa que una comunicación relacionada con la nómina.

Josep Albors, director de Investigación y Concienciación de ESET España, advierte de que los atacantes aprovechan precisamente ese contexto.

"El final y el principio de mes son momentos especialmente sensibles porque muchas personas esperan recibir comunicaciones legítimas relacionadas con su salario. Los ciberdelincuentes lo saben y utilizan la nómina como un reclamo muy eficaz para que el usuario actúe rápido y baje la guardia".

El error humano sigue siendo el mayor riesgo

La sofisticación de estas campañas también refleja un cambio en la naturaleza de los ataques.

Los correos fraudulentos ya no contienen necesariamente errores evidentes ni mensajes mal redactados. Muchos imitan con gran precisión la apariencia de comunicaciones corporativas legítimas.

Además, los atacantes aprovechan elementos emocionales muy concretos: urgencia, preocupación por un posible error en el pago o interés por conocer una actualización salarial.

La combinación resulta especialmente efectiva. Porque cuando una persona cree que puede haber un problema relacionado con su salario, su capacidad de análisis suele reducirse.

La vulnerabilidad ya no está únicamente en la tecnología. Está también en los comportamientos y en las dinámicas organizativas.

La nueva responsabilidad de los departamentos de Personas

Este tipo de amenazas está obligando a muchas organizaciones a ampliar la colaboración entre Recursos Humanos y los equipos de ciberseguridad.

No se trata únicamente de proteger sistemas. También de construir hábitos y procedimientos que reduzcan el riesgo.

Los expertos recomiendan que las empresas comuniquen claramente cuáles son los canales oficiales utilizados para compartir nóminas y documentación laboral, establezcan procedimientos de verificación para comunicaciones sensibles y refuercen la formación de los empleados en materia de seguridad digital.

La autenticación multifactor, los portales del empleado seguros y los sistemas de detección de correos fraudulentos siguen siendo herramientas esenciales.

Pero cada vez resulta más evidente que la tecnología, por sí sola, no es suficiente.

Cuando la seguridad también es una cuestión de cultura

La evolución de estas campañas refleja una transformación más amplia. A medida que las organizaciones digitalizan procesos relacionados con la experiencia del empleado, la contratación, la formación o la gestión retributiva, los departamentos de Personas asumen un papel creciente en la protección de la información corporativa.

La ciberseguridad ya no depende únicamente de firewalls, contraseñas o software especializado. También depende de la confianza, de los hábitos y de la forma en que las personas interactúan con la tecnología dentro de la empresa.

Por eso, la pregunta que deberían hacerse muchas organizaciones no es únicamente si sus sistemas son seguros.

La pregunta es si sus empleados sabrían reconocer una falsa nómina cuando aparezca en su bandeja de entrada.