Las entrevistas de trabajo cambian de reglas: lo que RRHH ya no podrá preguntar a los candidatos
Etalentum ha elaborado una guía práctica para ayudar a las empresas a adaptar sus procesos de selección a la Directiva europea de transparencia salarial, una normativa que obligará a revisar desde las ofertas de empleo hasta las preguntas que se realizan durante una entrevista.
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Las empresas españolas llevan meses preparando la implantación de la Directiva europea de transparencia salarial (UE 2023/970). Sin embargo, más allá de los cambios que afectarán a las políticas retributivas, la nueva normativa tendrá un impacto directo sobre un proceso cotidiano en cualquier organización: la entrevista de trabajo.
Con el objetivo de facilitar esta adaptación, Etalentum, compañía especializada en selección de talento, ha elaborado una guía práctica que resume los principales cambios que deberán incorporar los responsables de Recursos Humanos y los managers que participan en procesos de selección.
El documento identifica diez aspectos que las organizaciones deberían empezar a revisar para adecuar sus entrevistas al nuevo marco europeo, desde la transparencia salarial hasta la eliminación de preguntas que puedan generar sesgos o desigualdades.
El salario deja de ser un tema oculto
Uno de los cambios más relevantes afecta a la conversación sobre la retribución.
Según recuerda Etalentum, las empresas deberán facilitar la banda salarial del puesto antes o al inicio del proceso de selección, abandonando fórmulas habituales como el "salario según valía" o las horquillas excesivamente amplias que dificultan conocer la retribución real de una vacante.
La recomendación pasa por definir bandas salariales objetivas, construidas sobre criterios de mercado y de equidad interna.
Además, la compañía recuerda que la Directiva establece mecanismos específicos para revisar aquellas diferencias salariales entre hombres y mujeres que superen el 5% en puestos de igual valor cuando no exista una justificación objetiva.
Una pregunta desaparecerá de muchas entrevistas
Otro de los cambios más visibles afecta a una cuestión que durante años ha formado parte de innumerables procesos de selección.
Preguntar al candidato cuál es su salario actual o cuál cobraba en su anterior empresa dejará de formar parte de las buenas prácticas de selección.
Etalentum recuerda que la oferta económica deberá construirse sobre el valor del puesto y las competencias profesionales, y no sobre el historial retributivo del candidato.
El objetivo es evitar que posibles desigualdades salariales del pasado continúen reproduciéndose en nuevas contrataciones.
También cambia la forma de entrevistar
La guía insiste en que la adaptación no se limita a cuestiones salariales.
Los responsables de selección deberán revisar el lenguaje utilizado en las ofertas de empleo, eliminar expresiones ambiguas o potencialmente discriminatorias y formular preguntas abiertas que permitan evaluar competencias sin introducir sesgos relacionados con la edad, el género, el origen o cualquier otra circunstancia personal.
Asimismo, Etalentum recomienda que los informes de evaluación se apoyen exclusivamente en criterios profesionales objetivos y que los formularios de candidatura incorporen opciones de género inclusivas.
La entrevista se convierte en un proceso de cumplimiento
Para Etalentum, uno de los principales retos será preparar a las personas que entrevistan.
La figura del entrevistador deja de ser únicamente la de un evaluador de talento para convertirse también en garante del cumplimiento normativo.
Por ello, la compañía considera que quienes participan en procesos de selección deberán combinar conocimientos de evaluación de competencias con un mayor dominio del nuevo marco legal, la psicología organizacional y la realidad del mercado laboral.
Una oportunidad para profesionalizar la selección
Más allá de las obligaciones legales, la consultora interpreta que la nueva normativa puede convertirse en una oportunidad para elevar la calidad de los procesos de selección.
La transparencia salarial, la objetividad en la evaluación y la eliminación de sesgos no solo responden a un requisito regulatorio.
También contribuyen a mejorar la experiencia del candidato, reforzar la confianza en la organización y construir procesos de contratación más coherentes y profesionales.
Porque la Directiva europea no solo cambiará cómo las empresas comunican el salario.
También obligará a replantear cómo entrevistan, cómo evalúan y cómo toman decisiones sobre el talento.
