La segunda carrera de los deportistas gana protagonismo: formación y empleo, dos retos más allá de la competición
UNIVERSAE y el Consejo Superior de Deportes impulsan un acuerdo para facilitar la formación de los deportistas de alto nivel. La iniciativa pone el foco en uno de los grandes desafíos del deporte profesional: preparar la transición hacia el mercado laboral cuando finaliza la competición.
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La carrera de un deportista de élite suele medirse en medallas, récords o clasificaciones. Sin embargo, una vez termina la competición comienza otro reto menos visible: construir una nueva trayectoria profesional.
La denominada "doble carrera" —compatibilizar la actividad deportiva con la formación académica— gana cada vez más protagonismo en las políticas de desarrollo del talento deportivo. En este contexto, UNIVERSAE ha firmado un convenio con el Consejo Superior de Deportes (CSD), integrado en el Programa de Atención al Deportista de Alto Nivel (PROAD), con el objetivo de facilitar que los atletas puedan continuar sus estudios mientras desarrollan su carrera deportiva.
La iniciativa busca reducir una de las principales dificultades que afrontan muchos deportistas profesionales: llegar al final de su etapa competitiva sin una cualificación que facilite su incorporación al mercado laboral.
La empleabilidad empieza antes de la retirada
En muchas disciplinas, la vida deportiva concluye antes de los cuarenta años. Aunque la experiencia adquirida durante años de competición resulta valiosa, no siempre va acompañada de una formación académica o una acreditación profesional que facilite el acceso a un nuevo empleo.
Por ese motivo, el PROAD impulsa desde hace años programas destinados a favorecer la compatibilidad entre deporte y estudios, evitando que los atletas tengan que elegir entre competir o preparar su futuro profesional.
El convenio firmado con UNIVERSAE se incorpora a esa estrategia mediante un modelo de formación flexible que adapta el aprendizaje al calendario de entrenamientos, concentraciones y competiciones. La enseñanza se desarrolla principalmente en modalidad online y cuenta con un sistema de acompañamiento personalizado para los deportistas participantes.
Formación adaptada a una realidad diferente
Uno de los principales obstáculos para los deportistas de alto nivel es la dificultad para mantener una continuidad académica.
Los desplazamientos, las competiciones internacionales o los periodos de concentración hacen prácticamente inviable seguir modelos educativos convencionales con horarios fijos y asistencia presencial obligatoria.
El acuerdo apuesta precisamente por flexibilizar ese proceso mediante una metodología que permite avanzar al ritmo de cada estudiante y acceder a los contenidos desde cualquier lugar, favoreciendo la conciliación entre rendimiento deportivo y formación oficial.
Como parte del convenio, la institución educativa ofrecerá ayudas económicas para los deportistas incluidos en el programa del CSD, además de becas completas de excelencia para determinados perfiles. Las primeras beneficiarias han sido la piragüista internacional Yaiza Novo y el atleta Manuel Jiménez, que cursarán un Grado Superior en Dietética.
Competencias que las empresas ya valoran
Más allá de la titulación, la transición de los deportistas plantea otra cuestión de interés para Recursos Humanos: el valor que estos perfiles aportan al mercado laboral.
Disciplina, capacidad de esfuerzo, resiliencia, trabajo bajo presión, orientación a objetivos o aprendizaje continuo son competencias desarrolladas durante años de entrenamiento y competición que muchas organizaciones identifican como especialmente relevantes para entornos profesionales complejos.
El reto consiste en traducir esas capacidades a un lenguaje comprensible para las empresas y acompañarlas con una formación que facilite la incorporación a nuevos sectores.
En este sentido, el convenio contempla también la conexión de estos profesionales con la red de empresas colaboradoras de UNIVERSAE para favorecer su inserción laboral una vez finalizada la carrera deportiva.
Un reto que trasciende al deporte
La transición profesional de los deportistas comparte muchos elementos con otros procesos de transformación laboral: reinventarse, adquirir nuevas competencias y construir una identidad profesional diferente tras años dedicados a una única actividad.
Por ello, cada vez son más las instituciones que entienden que el éxito de un deportista no debe medirse únicamente por sus resultados durante la competición, sino también por las oportunidades que encuentra cuando esa etapa concluye.
En un mercado laboral donde las competencias transversales ganan peso frente a los conocimientos exclusivamente técnicos, preparar esa segunda carrera se convierte en una inversión tanto para el propio deportista como para las organizaciones que incorporarán un talento acostumbrado a desenvolverse en entornos de alta exigencia.
