La salud preventiva gana peso en la estrategia de RRHH: Alan capta 480 millones para acelerar su expansión

La compañía, especializada en seguros de salud preventivos para empresas, cierra una nueva ronda de financiación con una valoración de 5.500 millones de euros. El movimiento llega en un momento en el que el absentismo y la salud mental se consolidan como dos de las principales preocupaciones de las organizaciones.

NOTICIA

Redacción

6/26/20263 min leer

Durante años, el seguro médico ha sido percibido como uno de los beneficios sociales más valorados por los empleados.

Hoy empieza a desempeñar un papel mucho más estratégico.

El aumento de las bajas laborales, el impacto creciente de los problemas de salud mental y la necesidad de actuar antes de que aparezcan determinadas patologías están llevando a muchas organizaciones a replantear la forma en que entienden el bienestar corporativo.

En ese contexto, Alan, la plataforma especializada en seguro de salud preventivo, ha anunciado una nueva ronda de financiación de 480 millones de euros, una operación que sitúa la valoración de la compañía en 5.500 millones de euros y que permitirá acelerar su expansión internacional y reforzar el desarrollo de soluciones basadas en inteligencia artificial.

Más allá de la cifra, la operación refleja el creciente interés de los inversores por un modelo que busca trasladar el foco desde la atención sanitaria reactiva hacia la prevención continua.

Del seguro médico al cuidado preventivo

Alan nació hace una década como aseguradora de salud, pero en los últimos años ha evolucionado hacia un enfoque más amplio.

Su propuesta combina cobertura sanitaria, prevención, bienestar, asistencia médica digital y herramientas de inteligencia artificial con el objetivo de intervenir antes de que los problemas de salud terminen traduciéndose en bajas laborales o enfermedades de mayor gravedad.

La compañía considera que la prevención dejará de ser un servicio complementario para convertirse en uno de los pilares de la gestión de personas.

Una visión que coincide con la creciente preocupación de muchas organizaciones por el impacto económico y humano del absentismo.

El coste de llegar tarde

La operación llega en un momento especialmente significativo para las empresas españolas.

Según los datos recogidos por Alan, las bajas laborales alcanzaron un coste de 18.400 millones de euros durante el último año en España, impulsadas por el aumento de patologías crónicas y problemas relacionados con la salud mental.

Una realidad que está llevando a muchas organizaciones a desplazar el foco desde la gestión de la baja hacia la prevención.

Cada vez resulta más evidente que cuidar la salud de las personas no es únicamente una cuestión asistencial. También es una decisión de negocio.

Jean-Charles Samuelian-Werve, cofundador y consejero delegado de Alan, defiende precisamente este cambio de paradigma.

"La salud no puede esperar: ni a que los síntomas empeoren, ni a una cita dentro de seis meses. Durante diez años hemos demostrado que la tecnología puede convertir la sanidad de reactiva a proactiva, ayudando a las empresas a actuar antes de que situaciones como el burnout o el estrés laboral se agraven."

La inteligencia artificial entra también en la prevención

Una parte importante de la inversión se destinará al desarrollo de nuevas capacidades basadas en inteligencia artificial.

Entre ellas destacan asistentes médicos virtuales, sistemas de orientación sanitaria, herramientas de seguimiento preventivo y nuevos servicios relacionados con la longevidad, la salud mental y el bienestar continuado.

La compañía prevé reforzar especialmente estas capacidades en mercados como España, Francia, Bélgica y Canadá.

El objetivo es que la inteligencia artificial no sustituya la atención sanitaria, sino que permita ofrecer un acompañamiento más personalizado y continuo a millones de usuarios.

Cuando el bienestar deja de ser un beneficio

La ronda también refleja una transformación más profunda que afecta directamente a los departamentos de Recursos Humanos.

Durante años, los beneficios sociales fueron concebidos principalmente como herramientas para atraer y fidelizar talento.

Hoy empiezan a evaluarse también por su capacidad para mejorar la salud de las personas, reducir el absentismo y reforzar la productividad de las organizaciones.

El auge de modelos preventivos coincide, además, con el creciente protagonismo que la salud mental está adquiriendo dentro de las estrategias empresariales y con el desarrollo de futuras reformas normativas que otorgarán mayor relevancia a los riesgos psicosociales.

Una inversión que va más allá del crecimiento

La financiación permitirá a Alan acelerar su expansión internacional y continuar desarrollando producto, pero también refleja una tendencia que trasciende a la propia compañía.

Los inversores ya no apuestan únicamente por digitalizar la sanidad.

Empiezan a apostar por un modelo en el que la prevención se convierte en una ventaja competitiva para las empresas.

Y eso cambia también la conversación dentro de Recursos Humanos.

Porque el bienestar ya no consiste únicamente en ofrecer mejores beneficios.

Consiste en ayudar a que las personas enfermen menos, se recuperen antes y puedan desarrollar carreras profesionales más saludables y sostenibles.