La creación de empleo mantiene el pulso, pero el mercado laboral sigue sin absorber la bolsa de demandantes
Un análisis de Randstad Research sobre los datos de julio refleja un aumento de la afiliación a la Seguridad Social y una aceleración del empleo, aunque también alerta del incremento del paro registrado y del mayor número de demandantes de empleo de toda la serie histórica para un mes de julio.
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La afiliación a la Seguridad Social volvió a crecer en julio y confirma que el mercado laboral español mantiene un ritmo sólido de creación de empleo. Sin embargo, esa evolución convive con otra realidad menos favorable: el paro registrado aumentó, los demandantes de empleo marcaron un máximo histórico para este mes y la contratación indefinida volvió a perder intensidad.
Así lo pone de manifiesto el último análisis de Randstad Research, elaborado a partir de los datos oficiales correspondientes a julio de 2026. El informe dibuja un mercado laboral que continúa generando puestos de trabajo, pero que muestra crecientes dificultades para reducir el volumen de personas que buscan empleo.
Durante el mes de julio, la afiliación aumentó en 41.727 personas, hasta superar los 22,5 millones de cotizantes, lo que sitúa el crecimiento interanual en el 2,94%, casi dos décimas más que el mes anterior. Se trata de un comportamiento mejor que el registrado en julio de 2025 y coherente con la estacionalidad del verano, impulsado especialmente por la sanidad, el comercio y la hostelería.
Sin embargo, esa evolución positiva no se trasladó al resto de indicadores. El paro registrado aumentó en 19.517 personas, el peor dato para un mes de julio desde 2008, mientras que los demandantes de empleo crecieron en 102.666 personas, hasta alcanzar los 4,25 millones, el mayor incremento de toda la serie histórica para este periodo. Buena parte de ese aumento corresponde a demandantes ocupados, un colectivo que incluye a trabajadores fijos discontinuos en periodos de inactividad y que se incrementó en casi 98.000 personas.
Más empleo... pero también más personas buscando trabajo
Uno de los aspectos más relevantes del informe es la paradoja que vive actualmente el mercado laboral español. En los dos últimos años se han creado 1,14 millones de empleos, pero el número total de demandantes de empleo apenas se ha reducido en 58.280 personas.
Para Randstad Research, esta evolución pone de manifiesto que el crecimiento del empleo no está siendo suficiente para absorber el conjunto de personas que buscan incorporarse al mercado laboral. El resultado es un mercado cada vez más dual, donde aumenta el número de ocupados, pero permanece prácticamente inalterada la bolsa de personas que continúan buscando trabajo.
La contratación indefinida pierde impulso
El informe también refleja una caída de la contratación durante julio. En total se firmaron 1,59 millones de contratos, un 3,8% menos que en junio.
El descenso se concentra exclusivamente en la contratación indefinida, que retrocedió un 9,7% respecto al mes anterior, mientras que la contratación temporal registró un ligero crecimiento. Además, casi 28.000 personas firmaron más de un contrato indefinido durante el mismo mes, un fenómeno que Randstad viene señalando desde la entrada en vigor de la reforma laboral.
Cataluña, Baleares y Galicia lideran el empleo estival
Desde el punto de vista territorial, Cataluña, Baleares y Galicia fueron las comunidades autónomas donde más creció la afiliación durante julio.
Por sectores, las mayores incorporaciones se produjeron en actividades sanitarias, comercio y hostelería, mientras que educación volvió a registrar el mayor descenso de afiliación, un comportamiento habitual durante el periodo estival por el cierre del curso académico.
Un mercado laboral con señales mixtas
Más allá de los datos mensuales, el informe apunta a un escenario complejo para la gestión del talento y las políticas de empleo. La economía sigue creando puestos de trabajo a buen ritmo, pero la evolución del paro, el aumento de los demandantes y la desaceleración de la contratación indefinida evidencian que los indicadores laborales ya no avanzan de forma homogénea.
Para las empresas, este contexto obliga a mirar más allá del volumen de afiliación y prestar atención a cuestiones como la calidad del empleo, la capacidad de atraer talento disponible y la eficiencia de los mecanismos de intermediación laboral, especialmente en un momento en el que conviven niveles récord de ocupación con millones de personas que siguen buscando una oportunidad profesional.
