España crea empleo, pero pierde impulso: la hostelería concentra cuatro de cada diez nuevos puestos de trabajo
La EPA del segundo trimestre sitúa la tasa de paro en el 9,87% y suma 486.000 ocupados, aunque el ritmo de creación de empleo se ralentiza respecto a 2025. Randstad Research advierte de que cerca del 40% del crecimiento trimestral procede de la hostelería, lo que evidencia el peso del empleo estacional.
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El mercado laboral español mantiene su capacidad para generar empleo, aunque comienza a mostrar síntomas de desaceleración.
La Encuesta de Población Activa (EPA) correspondiente al segundo trimestre de 2026 refleja la creación de 486.000 nuevos puestos de trabajo, elevando el número de ocupados hasta los 22,78 millones. Al mismo tiempo, el desempleo desciende en 213.300 personas y la tasa de paro baja hasta el 9,87%, el nivel más reducido de los últimos años.
Sin embargo, tras esos datos positivos aparece una tendencia que merece atención. La creación de empleo pierde intensidad respecto al mismo periodo del año pasado y vuelve a apoyarse, en gran medida, sobre la actividad turística.
Menos dinamismo que hace un año
Aunque el segundo trimestre suele coincidir con uno de los momentos más fuertes del mercado laboral por el inicio de la campaña de verano, el crecimiento observado este año resulta más moderado que el registrado en 2025.
En términos interanuales, el empleo aumenta un 2,29%, una tasa ligeramente inferior a la del trimestre anterior y que confirma la ralentización iniciada meses atrás.
Al mismo tiempo, la población activa continúa creciendo. Entre abril y junio se incorporaron 272.700 personas al mercado laboral, situando la tasa de actividad en el 59,29%, una señal de que cada vez más personas buscan empleo o regresan al mercado de trabajo.
La hostelería vuelve a marcar el verano laboral
El análisis sectorial revela hasta qué punto el turismo continúa condicionando la evolución del empleo en España.
Según Randstad Research, los servicios de alojamiento y los servicios de comidas y bebidas generaron conjuntamente 193.100 nuevos empleos, lo que representa prácticamente cuatro de cada diez puestos de trabajo creados durante el trimestre.
La construcción especializada fue la siguiente actividad con mayor crecimiento, aunque a una distancia considerable.
En cambio, otros sectores mostraron un comportamiento más discreto. El comercio minorista, que tradicionalmente también se beneficia del aumento de la actividad turística, redujo significativamente su capacidad de creación de empleo respecto al verano anterior. Asimismo, las actividades sanitarias y los servicios postales registraron pérdidas de ocupación durante el trimestre.
Más empleo indefinido, pero también repunta la temporalidad
La evolución de la contratación mantiene una de las tendencias observadas desde la reforma laboral.
La mayor parte del empleo creado corresponde a trabajadores asalariados, con aumentos tanto en los contratos indefinidos como en los temporales. No obstante, estos últimos crecieron a mayor velocidad durante el trimestre, lo que provocó un ligero repunte de la tasa de temporalidad hasta el 15,1%. Aun así, aproximadamente cinco de cada seis asalariados continúan teniendo un contrato indefinido.
Por otro lado, el trabajo por cuenta propia volvió a reducirse, con un descenso tanto entre los empleadores como entre el resto de autónomos.
Una recuperación desigual
Los datos también muestran diferencias relevantes entre territorios.
Cataluña y Baleares lideraron la creación de empleo durante el trimestre, impulsadas por el inicio de la temporada turística, mientras que Canarias registró el mayor descenso de ocupación. En términos interanuales, Andalucía y la Comunidad Valenciana fueron las comunidades con mayor crecimiento del empleo.
La tasa de paro mantiene, además, una brecha de género significativa: el desempleo femenino alcanza el 11,02%, frente al 8,84% de los hombres, una diferencia superior a dos puntos porcentuales.
El reto sigue siendo la calidad del crecimiento
La EPA confirma que el mercado laboral español continúa generando empleo y reduciendo el desempleo. Sin embargo, también pone de manifiesto algunas de las cuestiones que siguen marcando el debate sobre el empleo en España: una creación de puestos de trabajo que pierde intensidad, una elevada dependencia de sectores estacionales y una recuperación desigual entre actividades económicas.
Para las empresas y los departamentos de Recursos Humanos, el desafío no consiste únicamente en cubrir las necesidades inmediatas de contratación durante la campaña de verano, sino en consolidar un crecimiento del empleo menos expuesto a la estacionalidad y capaz de sostenerse cuando finalice el impulso turístico.
