El salario sigue siendo el principal argumento para atraer talento en España, por delante de la conciliación
Un estudio internacional de Randstad revela que los profesionales españoles conceden más importancia a la retribución que la media global. Aunque aumenta la intención de cambiar de empleo, la movilidad efectiva continúa siendo inferior a la de otros países.
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Durante los últimos años, la conversación sobre atracción de talento ha estado dominada por conceptos como la flexibilidad, el propósito o la experiencia del empleado. Sin embargo, cuando los profesionales españoles deciden dónde trabajar, el factor que más pesa sigue siendo el mismo: el salario.
Así lo refleja la última edición del Randstad Employer Brand Research, elaborado a partir de más de 166.000 entrevistas en 34 países. El informe concluye que el 61,1% de los trabajadores en España considera la retribución económica el principal criterio para elegir empresa, cinco puntos por encima de la media internacional (56%).
La diferencia resulta especialmente significativa porque, a escala global, la distancia entre salario y conciliación prácticamente ha desaparecido. Mientras el sueldo continúa ocupando la primera posición, el equilibrio entre vida personal y profesional apenas queda un punto por detrás. En España, en cambio, la remuneración mantiene una ventaja mucho más clara sobre otros atributos, seguida por el buen ambiente de trabajo y la conciliación.
La mayor prioridad también es la mayor decepción
El estudio pone de manifiesto una contradicción que afecta a muchas organizaciones.
Aunque el salario es el principal factor para atraer talento, también es el aspecto peor valorado por los propios empleados cuando evalúan a su empresa actual. En el caso español, la percepción sobre la remuneración cae hasta la décima posición entre los atributos que consideran que realmente ofrece su organización.
La conclusión es clara: existe una brecha importante entre lo que los profesionales esperan recibir y lo que perciben una vez incorporados.
Más ganas de cambiar… pero menos cambios reales
El informe también dibuja una fotografía interesante sobre la movilidad laboral.
El 28% de los profesionales españoles afirma que planea cambiar de empleo en los próximos seis meses, una cifra superior al promedio internacional, situado en el 24%. Sin embargo, esa intención no siempre se traduce en movimientos efectivos.
De hecho, solo el 13% de los trabajadores españoles ha cambiado realmente de empresa durante el último semestre, frente al 17% registrado a nivel global. Para Randstad, esta diferencia refleja un comportamiento más prudente del talento español, que busca mejores oportunidades, pero mantiene una mayor cautela antes de abandonar su puesto actual.
La excepción vuelve a estar en la Generación Z. Tanto en España como en el resto del mundo, los profesionales más jóvenes lideran la intención de cambio, impulsados principalmente por la falta de desarrollo profesional y la sensación de estancamiento.
La flexibilidad ya es un requisito, pero el trabajo presencial sigue dominando
El estudio confirma que la conciliación y la flexibilidad forman ya parte de las expectativas básicas del talento.
El 82,9% de los profesionales españoles considera que el equilibrio entre vida personal y trabajo es una prioridad, mientras que más de un tercio asegura que abandonaría su empresa si desaparecieran las opciones de flexibilidad.
Sin embargo, esta demanda convive con una realidad diferente dentro de las organizaciones.
España continúa siendo un mercado más presencial que la media internacional. El 46,9% de los empleados trabaja exclusivamente desde la oficina, frente al 41% registrado a nivel global. Al mismo tiempo, tanto el trabajo híbrido como el remoto mantienen una implantación inferior a la observada en otros países.
Una prioridad clara para los departamentos de Personas
Los resultados del informe reflejan que las estrategias de employer branding afrontan un equilibrio cada vez más complejo.
Las empresas saben que aspectos como la cultura, el liderazgo o la flexibilidad influyen en la atracción del talento. Sin embargo, el estudio recuerda que, al menos en España, la propuesta de valor sigue construyéndose sobre una base económica sólida.
En un contexto marcado por el incremento del coste de la vida y la competencia por determinados perfiles, la conversación sobre bienestar, conciliación o propósito continúa ganando peso, pero el salario sigue siendo el primer filtro con el que los profesionales valoran una oferta de empleo.
