El reconocimiento también se personaliza: las empresas replantean uno de los beneficios más tradicionales
Con una parte significativa de los profesionales abierta a cambiar de empresa y el reconocimiento consolidándose como un factor de fidelización, algunas organizaciones empiezan a revisar incluso gestos tan arraigados como el lote de Navidad para adaptarlos a las preferencias de cada empleado.
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Durante años, el lote de Navidad ha sido uno de los símbolos más reconocibles de la relación entre empresa y empleado. Sin embargo, en un momento en el que las organizaciones buscan reforzar su capacidad para atraer y fidelizar talento, incluso este beneficio tradicional empieza a reinventarse.
La tendencia responde a un cambio más profundo: el paso desde políticas homogéneas hacia experiencias cada vez más personalizadas para el empleado.
Los datos apuntan en esa dirección. El informe Infoempleo Adecco: Oferta y Demanda de Empleo en España señala que un elevado porcentaje de profesionales no recibe reconocimiento de forma habitual por su trabajo, mientras que distintas investigaciones sitúan el reconocimiento cotidiano entre los factores que más influyen en el compromiso y la permanencia en la organización.
En paralelo, estudios de Gallup y Deloitte vienen señalando que sentirse valorado por la empresa tiene un impacto directo sobre el compromiso, el bienestar y la intención de permanecer en la organización.
Del beneficio estándar a la elección individual
La personalización ha llegado desde hace años al consumo, la formación o la retribución flexible. Ahora empieza a extenderse también a beneficios que tradicionalmente eran idénticos para toda la plantilla.
Ese es el planteamiento de Lotify, una empresa especializada en lotes de Navidad que ha desarrollado un sistema para que cada trabajador pueda elegir el contenido que recibirá.
En lugar de seleccionar un único lote para toda la organización, la empresa define un presupuesto y cada empleado accede a una plataforma donde escoge la opción que mejor se adapta a sus preferencias, mientras que la gestión logística se centraliza posteriormente.
Según explica Marc Ortega, fundador de Lotify, el cambio no implica necesariamente un mayor coste para la empresa, sino un cambio en quién toma la decisión.
"Cuando es el trabajador quien elige, el mensaje cambia completamente: la empresa demuestra que ha tenido en cuenta sus preferencias."
La personalización gana peso en la experiencia del empleado
La evolución conecta con una transformación más amplia en la gestión de personas.
Cada vez resulta más difícil responder a plantillas diversas mediante beneficios estandarizados. Conviven distintas generaciones, hábitos de consumo, situaciones familiares y expectativas profesionales, lo que impulsa a muchas compañías a introducir mayores niveles de flexibilidad.
Esta lógica ya se ha consolidado en ámbitos como la retribución flexible, los planes de bienestar o las políticas de trabajo híbrido, y empieza ahora a trasladarse a beneficios de carácter más simbólico.
Para Recursos Humanos, el objetivo no es únicamente ofrecer un incentivo, sino reforzar la percepción de reconocimiento.
El reconocimiento, una herramienta de fidelización
Diversos estudios internacionales coinciden en que el reconocimiento mantiene una relación directa con el compromiso de los empleados y la reducción de la rotación.
Las organizaciones que desarrollan programas estructurados de reconocimiento consiguen mejorar la vinculación de sus profesionales y reducir la intención de abandono, especialmente cuando ese reconocimiento es frecuente, personalizado y percibido como auténtico.
En un contexto donde captar y retener talento continúa siendo uno de los principales retos para las empresas, estas iniciativas buscan reforzar aspectos que trascienden la compensación económica.
Una tendencia que va más allá del lote navideño
Lotify trabaja actualmente con más de 250 empresas y prevé gestionar entre 90.000 y 100.000 lotes durante la próxima campaña navideña. La compañía también incorpora Centros Especiales de Trabajo en parte de su actividad productiva, contribuyendo a la inserción laboral de personas con discapacidad mediante la elaboración y preparación de algunos de sus productos.
Más allá del crecimiento de esta empresa, la evolución refleja un cambio de fondo: los beneficios corporativos dejan de entenderse como elementos uniformes para convertirse en experiencias cada vez más adaptadas a cada persona.
Porque, en un mercado laboral donde el reconocimiento gana peso como elemento diferenciador, el verdadero valor de un beneficio puede no estar únicamente en lo que ofrece, sino en la capacidad de hacer sentir al empleado que ha sido tenido en cuenta.
