El próximo gran beneficio para empleados puede estar fuera del trabajo
TimeFor propone ampliar la mirada sobre el bienestar corporativo: ayudar a los empleados a resolver necesidades reales de su vida cotidiana, desde fisioterapia o psicología hasta limpieza, cuidados y reparaciones. Una forma diferente de abordar la conciliación y de convertir los beneficios en algo que realmente se utiliza.
NOTICIA


Un empleado lleva varias semanas posponiendo una visita al fisioterapeuta. Otra profesional necesita encontrar a alguien que cuide de un familiar. Alguien tiene una avería en casa y tendrá que reorganizar su jornada para recibir al técnico. Otra persona termina el fin de semana intentando hacer todo aquello para lo que no encontró tiempo de lunes a viernes.
Ninguna de estas situaciones aparece necesariamente en un cuadro de mando de Recursos Humanos.
Pero todas pueden llegar al trabajo.
En forma de estrés, falta de concentración, dificultades para conciliar, cambios de horario o, en determinados casos, ausencias.
Durante los últimos años, las empresas han ampliado considerablemente su conversación sobre bienestar. Seguro médico, gimnasio, apoyo psicológico, fruta, flexibilidad, formación, descuentos o plataformas de beneficios forman ya parte de muchas propuestas de valor al empleado.
La siguiente pregunta es bastante más incómoda: ¿cuántos de esos beneficios resuelven realmente un problema cuando el trabajador lo necesita?
Ahí es donde TimeFor quiere introducir una mirada diferente.
El bienestar no termina cuando salimos de la oficina
La propuesta de TimeFor parte de una idea sencilla: una parte importante de las preocupaciones que afectan al bienestar de una persona no nace dentro del trabajo.
La conciliación tampoco consiste únicamente en disponer de teletrabajo o flexibilidad horaria. Poder decidir desde dónde trabajar o ajustar la jornada ayuda a organizarse, pero no elimina las responsabilidades que esperan al otro lado.
La casa sigue necesitando limpieza. Una avería necesita un profesional. Un familiar puede requerir cuidados. El dolor de espalda no desaparece porque tengamos flexibilidad. Y encontrar psicólogo, nutricionista, fisioterapeuta o alguien que cuide de nuestra mascota también requiere tiempo.
TimeFor ha construido su propuesta precisamente alrededor de esas necesidades.
La plataforma reúne 11 categorías de servicios: fisioterapia, psicología y coaching, masajes, limpieza, mascotas, reparaciones, catering, nutrición, deporte, cuidado de personas y peluquería y estética. Algunas de ellas están disponibles también en modalidad online y la compañía asegura contar con más de 350 profesionales verificados en distintas ciudades.
La idea no es únicamente incorporar otro beneficio a la propuesta de valor de la compañía.
Es ayudar al empleado a recuperar uno de los recursos que más escasean en su vida cotidiana: tiempo.
El problema no es cuántos beneficios tienes, sino cuántos resuelven algo
Existe una paradoja habitual en las políticas de beneficios corporativos.
Una compañía puede disponer de un catálogo considerable y, sin embargo, tener dificultades para explicar cuánto valor genera realmente para sus empleados.
Porque una cosa es que un beneficio exista y otra que resulte relevante.
Una persona que vive sola puede tener necesidades completamente diferentes a las de alguien con hijos pequeños o a las de un profesional que empieza a cuidar de sus padres. Y esas necesidades tampoco permanecen estáticas durante toda la trayectoria profesional.
El planteamiento de TimeFor intenta resolver esa dificultad evitando decidir de antemano qué significa bienestar para cada trabajador.
Es el empleado quien elige el servicio que necesita en cada momento.
La misma plataforma puede servir para reservar una sesión de fisioterapia, recibir apoyo psicológico, contratar limpieza para casa, encontrar ayuda para cuidar a una persona o solucionar una reparación doméstica.
La empresa facilita el acceso. La persona decide dónde encuentra valor.
Ese cambio puede parecer pequeño, pero plantea una cuestión importante para los departamentos de Compensación y Beneficios: pasar de diseñar beneficios pensando en un empleado medio que apenas existe a ofrecer capacidad de elección a personas que atraviesan momentos vitales diferentes.
Conciliar también es devolver tiempo
Durante mucho tiempo hemos asociado conciliación con horarios.
Después llegó el teletrabajo y la conversación incorporó el lugar.
Pero existe una tercera dimensión: qué ocurre con el tiempo que queda fuera de la jornada laboral.
Una persona puede trabajar desde casa y continuar teniendo enormes dificultades para conciliar. Puede disponer de flexibilidad y dedicar buena parte de su tiempo libre a resolver responsabilidades domésticas, familiares o relacionadas con su salud.
Es precisamente ahí donde la propuesta de TimeFor adquiere sentido.
Pagar una sesión de fisioterapia, facilitar unas horas de limpieza o ayudar a encontrar un profesional para cuidar a un familiar puede parecer menos sofisticado que lanzar un gran programa corporativo de bienestar.
Pero puede resultar bastante más útil para alguien en un martes complicado.
Y esa utilidad cotidiana es probablemente una de las diferencias entre tener un beneficio y percibir que la empresa realmente está ayudando.
Un wallet para que cada empleado decida
El modelo busca trasladar esa capacidad de elección al funcionamiento de la plataforma.
Cada trabajador dispone de un wallet en TimeFor. La empresa puede limitarse a proporcionar acceso a la plataforma o aportar saldo para que sus empleados lo utilicen en los diferentes servicios. El propio empleado también puede realizar aportaciones.
La compañía contempla distintas modalidades: recargas mensuales, aportaciones puntuales en determinados momentos del año, financiación de un número concreto de servicios o acceso sin aportación económica de la empresa.
La documentación comercial establece un precio de acceso que parte de 1 euro por empleado al mes, con tarifas decrecientes por tramos en función del tamaño de la plantilla. Cuando la empresa decide aportar saldo, TimeFor aplica un fee del 5% sobre las recargas.
Esta flexibilidad permite que una organización no tenga que construir desde el primer día un gran programa de beneficios.
Puede empezar dando acceso, analizar la utilización y evolucionar posteriormente hacia un modelo financiado o parcialmente financiado.
Del beneficio ofrecido al beneficio utilizado
Aquí aparece otra de las cuestiones interesantes para Recursos Humanos.
Implantar un programa no significa necesariamente que esté funcionando.
TimeFor proporciona a las empresas informes de uso e impacto mensuales y trimestrales, KPIs operativos, seguimiento de la activación y utilización por parte de los empleados y comparativas de evolución en el tiempo. La propuesta incluye también materiales de comunicación, campañas periódicas, onboarding y acompañamiento para fomentar la adopción.
Esto permite trasladar la conversación desde una pregunta tradicional —“¿qué beneficios ofrecemos?”— hacia otras bastante más relevantes:
¿Cuáles utiliza realmente la gente? ¿Qué necesidades aparecen? ¿Cómo evoluciona la participación? ¿Dónde está encontrando valor la plantilla?
Para RRHH, disponer de esa información puede ayudar a evitar uno de los problemas habituales de los beneficios corporativos: mantener durante años iniciativas cuya presencia en la propuesta de valor es mucho mayor que su utilización real.
El beneficio deja así de ser únicamente algo que se comunica para convertirse en algo que también puede observarse y ajustarse.
Antes del absentismo hay una vida cotidiana
TimeFor relaciona también su propuesta con uno de los asuntos que más preocupan actualmente a las organizaciones: el absentismo.
Su documentación comercial recoge datos del XV Informe Adecco sobre Empresa Saludable y Gestión del Absentismo y sitúa la tasa de absentismo laboral en España en el 7,6% durante 2025, con entre 1,6 y 1,7 millones de personas ausentes cada día.
Conviene evitar una conclusión demasiado sencilla.
El absentismo es un fenómeno complejo y no toda ausencia puede evitarse mediante servicios de bienestar o conciliación. Tampoco disponer de una plataforma de beneficios permite establecer por sí solo una relación causal con una reducción de las ausencias.
Pero la propuesta de TimeFor sí introduce una pregunta interesante: ¿qué ocurre antes de que determinados problemas terminen interfiriendo en la jornada laboral?
Una molestia física que se pospone. Una situación familiar difícil de organizar. Un problema emocional que no se atiende. Una carga doméstica que se acumula.
No todas esas situaciones acabarán produciendo una ausencia. Pero todas consumen tiempo, energía y atención.
Por eso quizá la prevención deba comenzar bastante antes de que el problema aparezca en las estadísticas de Recursos Humanos.
De ofrecer beneficios a construir razones para quedarse
La conversación adquiere todavía más importancia cuando se conecta con otro de los grandes desafíos de las áreas de Personas: la fidelización del talento.
Durante años, las empresas han intentado diferenciar su propuesta al empleado añadiendo beneficios. El resultado es que muchas organizaciones ofrecen hoy catálogos relativamente parecidos.
La ventaja puede empezar a desplazarse, por tanto, desde cuántas cosas ofrece una compañía hacia cuánto ayudan esas cosas a vivir y trabajar mejor.
Precisamente sobre esa relación entre bienestar, compromiso y permanencia girará el próximo webinar organizado por TimeFor: “El secreto de las empresas donde la gente quiere quedarse”.
La sesión abordará siete claves para convertir el bienestar en compromiso, rendimiento y fidelización del talento y reunirá como ponentes a Arménia Barradas, Juanjo Marle y Gianluca Rosania, con Tiago Santos como moderador.
El encuentro tendrá lugar el martes 20 de octubre a las 12:00 horas, será gratuito y se celebrará en directo.
Inscripción gratuita al webinar de TimeFor
La cuestión que plantea el encuentro va, en realidad, más allá de cualquier beneficio concreto.
¿Qué hace que una persona sienta que su empresa se preocupa realmente por ella?
Probablemente la respuesta no sea tener veinte beneficios escritos en una intranet.
Puede ser disponer del adecuado precisamente el día que lo necesita.
El bienestar puede empezar fuera del trabajo
La evolución del bienestar corporativo ha recorrido un camino curioso.
Primero intentamos hacer más agradable el lugar de trabajo. Después incorporamos salud, flexibilidad, bienestar emocional y conciliación. Ahora empezamos a comprender que la frontera entre vida personal y profesional es mucho menos impermeable de lo que sugieren los organigramas.
Eso no significa que una empresa deba responsabilizarse de la vida privada de sus trabajadores.
Significa reconocer que las personas no dejan sus preocupaciones personales en la puerta de la oficina —ni las cierran cuando apagan el portátil—.
Ahí TimeFor ha encontrado su espacio: en lugar de decidir qué necesita cada empleado para estar bien, facilita el acceso a servicios con los que resolver algunas de las cosas que le quitan tiempo, energía o tranquilidad.
Y quizá esa sea también una pista sobre hacia dónde pueden evolucionar los beneficios corporativos.
El próximo gran programa de bienestar no tiene necesariamente que introducir algo nuevo dentro de la empresa. Puede empezar ayudando a que algunas de las cosas que ocurren fuera pesen un poco menos.
