El empleo tecnológico supera los 1,08 millones de profesionales en España, pero solo el 20% son mujeres
Programadores e ingenieros técnicos están entre los perfiles que más crecen, mientras más del 90% de la contratación es indefinida en buena parte de las ocupaciones IT. Madrid, Cataluña y Andalucía concentran más de la mitad del empleo tecnológico analizado.
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El empleo tecnológico continúa creciendo en España, pero no todos sus desequilibrios evolucionan al mismo ritmo. Las principales ocupaciones vinculadas a las tecnologías de la información reúnen ya más de 1,08 millones de profesionales, según un análisis de Randstad elaborado a partir de la Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre de 2026.
La fotografía revela, sin embargo, una brecha especialmente persistente: solo 217.642 de esos profesionales son mujeres, el 20,1% del total, frente a 865.319 hombres. Dicho de otra manera, cuatro de cada cinco puestos tecnológicos analizados siguen estando ocupados por hombres.
La diferencia se acentúa, además, en algunas de las profesiones más técnicas. Las mujeres representan apenas el 12,7% de los programadores informáticos y el 16,4% de los técnicos de operaciones TIC y asistencia al usuario. Entre instaladores y reparadores de equipos electrónicos y de telecomunicaciones, su presencia cae hasta el 1%.
La representación femenina mejora en los puestos de dirección de servicios TIC y empresas de servicios profesionales, donde alcanza el 39,5%, aunque continúa lejos de la paridad. También es superior entre ingenieros eléctricos, electrónicos y de telecomunicaciones (23,8%), especialistas en bases de datos y redes (23,1%) y analistas y diseñadores de software y multimedia (21,8%).
Programadores e ingenieros siguen ganando empleo
La brecha de género convive con un mercado que continúa demandando profesionales tecnológicos. Los ingenieros técnicos en electricidad, electrónica y telecomunicaciones registraron el mayor crecimiento interanual entre las ocupaciones analizadas, con un avance del 15,8%, hasta alcanzar los 27.300 profesionales.
También crece con fuerza uno de los perfiles sobre los que más debate está generando la inteligencia artificial: los programadores informáticos. Su empleo aumentó un 10,9% y alcanza ya las 226.581 personas.
Por volumen, los analistas y diseñadores de software y multimedia representan el 21,5% del empleo estudiado y los programadores otro 20,9%. Entre ambos grupos suman 459.768 profesionales: más de cuatro de cada diez trabajadores de las ocupaciones tecnológicas analizadas están vinculados al software y la programación.
El dato resulta especialmente significativo en un momento en el que la IA generativa ha abierto interrogantes sobre la evolución futura de estas profesiones. Desde Randstad consideran que la inteligencia artificial será un factor transformador, aunque su impacto sobre el empleo puede tardar más de lo inicialmente previsto debido a las dificultades que encuentran las empresas para llevar los proyectos de IA a escala.
Un empleo joven, pero no exclusivamente universitario
La radiografía también permite observar quién está ocupando estos puestos. Más de la mitad del empleo tecnológico analizado se concentra entre los 25 y los 44 años. En concreto, los profesionales de 25 a 34 años representan el 29,3%, mientras que aquellos de entre 35 y 44 años suponen otro 26,3%.
En conjunto son 602.238 trabajadores, el 55,6% del total. Los perfiles directivos presentan, como cabría esperar, una distribución diferente: entre los directores de servicios TIC, la franja con mayor presencia es la comprendida entre los 45 y los 54 años.
También existen diferencias importantes en las vías de acceso al sector.
La universidad mantiene un peso prácticamente absoluto en las posiciones de mayor especialización: tiene estudios universitarios el 97,6% de los ingenieros eléctricos, electrónicos y de telecomunicaciones, el 95% de los analistas y diseñadores de software y multimedia y el 94,3% de los especialistas en bases de datos y redes.
Pero la Formación Profesional ocupa un espacio mucho más relevante en las posiciones técnicas y operativas. El 63,5% de los técnicos de operaciones TIC y asistencia al usuario procede de estudios profesionales, porcentaje que alcanza el 63% entre los técnicos de grabación audiovisual, radiodifusión y telecomunicaciones y el 60,2% entre instaladores y reparadores de equipos electrónicos y de telecomunicaciones.
La estabilidad se convierte en una característica del empleo tecnológico
Otro de los datos que rompe con determinadas percepciones sobre el mercado tecnológico es el elevado peso de la contratación estable.
Los contratos indefinidos superan el 90% en la mayoría de las ocupaciones estudiadas y alcanzan el 98,3% entre instaladores y reparadores de equipos electrónicos y de telecomunicaciones y el 97,1% entre especialistas en bases de datos y redes.
También se sitúan por encima del 95% entre directores de servicios TIC, analistas y diseñadores de software y multimedia y programadores.
La estabilidad aparece así como una herramienta de atracción y fidelización en un mercado en el que determinadas capacidades continúan siendo difíciles de encontrar. Según explica Adrián Gómez, director nacional de Randstad Digital, además del salario, los profesionales jóvenes valoran especialmente el proyecto y la estabilidad, seguidos de las oportunidades de desarrollo y formación en nuevas tecnologías.
La incógnita está en si la inteligencia artificial terminará alterando también esta realidad. La reducción de los ciclos de algunos proyectos tecnológicos podría llevar a las empresas a buscar fórmulas laborales más flexibles. Randstad señala, no obstante, que todavía no existen datos que permitan afirmar que ese cambio esté produciéndose.
Madrid, Cataluña y Andalucía concentran el talento IT
El mapa tecnológico español continúa teniendo tres grandes polos. Tomando como referencia el promedio de los últimos cuatro trimestres, Madrid reúne 290.192 profesionales, Cataluña 222.977 y Andalucía 144.224.
Entre las tres comunidades concentran más de la mitad del empleo correspondiente a las nueve ocupaciones tecnológicas incluidas en el análisis.
Madrid sobresale especialmente en analistas y diseñadores de software y multimedia y en técnicos de operaciones TIC y asistencia al usuario. Cataluña concentra un importante volumen de programadores y especialistas en software, mientras Andalucía destaca igualmente en estas dos últimas categorías.
La fotografía que deja la EPA muestra, por tanto, un mercado tecnológico que continúa creando oportunidades y ofreciendo elevados niveles de estabilidad, incluso mientras la inteligencia artificial comienza a transformar la organización del trabajo. Pero también señala un reto que el crecimiento, por sí solo, no está resolviendo: la incorporación de las mujeres al empleo tecnológico sigue muy lejos de avanzar al mismo ritmo que el propio sector.
