El absentismo laboral sigue creciendo y ya supera el 7%: más de 1,6 millones de personas faltan cada día a su puesto de trabajo

Un informe de Randstad Research sitúa el absentismo en el 7,2% durante el primer trimestre de 2026, el nivel más alto de los últimos cinco años. La industria continúa siendo el sector más afectado y las bajas médicas representan ya más de tres de cada cuatro ausencias.

NOTICIA

Redacción

7/7/20263 min leer

El absentismo ha dejado de ser un indicador más dentro de los cuadros de mando de Recursos Humanos para convertirse en una de las principales preocupaciones de muchas organizaciones. Su impacto ya no se limita al coste económico de las ausencias, sino que condiciona la planificación de plantillas, la productividad de los equipos y la capacidad de muchas empresas para mantener su actividad con normalidad.

Los últimos datos apuntan además a una tendencia que no parece haberse frenado tras la pandemia. Según el Informe de Absentismo del primer trimestre de 2026, elaborado por Randstad Research a partir de la Encuesta Trimestral de Costes Laborales del INE, el absentismo laboral alcanzó el 7,2% de las horas pactadas, una décima más que al cierre de 2025 y el porcentaje más elevado registrado en los últimos cinco años.

Más de un millón y medio de ausencias cada día

Detrás del porcentaje hay una realidad de gran dimensión.

Cada jornada laboral, 1.602.889 personas no acudieron a su puesto de trabajo. De ellas, 1.240.138 se encontraban de baja médica, mientras que otras 362.751 faltaron por causas distintas a una incapacidad temporal, lo que supone cerca del 23% del total de las ausencias.

El dato refleja que, aunque la incapacidad temporal continúa siendo el principal factor, el absentismo es un fenómeno más amplio que obliga a analizar también aspectos relacionados con la organización del trabajo, el compromiso, el clima laboral o la salud psicosocial de las plantillas.

"Los datos reflejan una tendencia al alza en el absentismo laboral desde 2019. El incremento es especialmente significativo en las bajas médicas y plantea la necesidad de analizar su impacto sobre la productividad y la competitividad de las empresas", señala Valentín Bote, director de Randstad Research.

La industria continúa siendo el sector con mayor incidencia

El comportamiento tampoco es homogéneo entre sectores.

La industria vuelve a registrar el nivel de absentismo más elevado, con un 7,4% de las horas pactadas perdidas, ligeramente por encima del sector servicios (7,2%), mientras que la construcción mantiene las cifras más contenidas, con un 6%.

Cuando el análisis desciende al detalle por actividades económicas, las diferencias se amplían todavía más.

Las actividades postales y de correos lideran el ranking nacional con un absentismo del 13,4%, seguidas por las actividades de juegos de azar y apuestas, que alcanzan el 12%. En el extremo opuesto aparecen las actividades relacionadas con el empleo (3%) y el sector editorial (3,5%).

El norte vuelve a concentrar las tasas más elevadas

Las diferencias territoriales también son significativas.

El País Vasco registra el mayor nivel de absentismo del país, con un 9,4%, seguido de Asturias (9,1%) y Canarias (8,9%).

En cambio, las comunidades con menor incidencia son Baleares (5,9%), Madrid (6,2%) y La Rioja (6,4%).

El mismo patrón se reproduce cuando únicamente se analizan las bajas médicas, lo que apunta a factores estructurales que van más allá de episodios puntuales.

Un reto que ya trasciende la gestión de las bajas

La evolución del absentismo está obligando a muchas organizaciones a ampliar el enfoque con el que tradicionalmente abordaban este fenómeno.

Cada vez más departamentos de Recursos Humanos combinan el seguimiento de los indicadores con iniciativas de bienestar, prevención, salud mental, ergonomía o revisión de las cargas de trabajo, conscientes de que reducir el absentismo no depende únicamente del control administrativo de las bajas.

Al mismo tiempo, el incremento sostenido de las incapacidades temporales está reabriendo el debate sobre el papel de las empresas, los servicios públicos de salud y las mutuas en la gestión de un fenómeno que ya tiene un impacto directo sobre la productividad y la competitividad de la economía española.

Porque detrás del 7,2% de absentismo no solo hay horas perdidas. Hay una pregunta que cada vez más organizaciones intentan responder: qué está ocurriendo en el trabajo para que las ausencias sigan creciendo año tras año.