“Cuanto más responsabilidad tienes, más importante se vuelve no estar solo”

Tiago Santos, el fundador de HR Club, comparte las lecciones que ha aprendido tras miles de conversaciones con líderes de personas en España y Latinoamérica.

ENTREVISTA

Redacción

6/11/20266 min leer

La Voz del Talento: Empezaste tu carrera en auditoría y finanzas. Si le dijeras al Tiago de Deloitte que acabaría dedicando su vida a conectar personas, ¿qué crees que te respondería?

Tiago Santos: Creo que se sorprendería bastante. En aquella época estaba convencido de que las claves para entender una empresa estaban en los números. Me fascinaba analizar balances, cuentas de resultados y modelos de negocio porque pensaba que ahí se encontraba la explicación de por qué unas organizaciones tenían éxito y otras no.

Con los años descubrí que los números son extraordinarios para describir una realidad, pero bastante limitados para explicarla. Detrás de cada resultado hay decisiones, relaciones, liderazgos, culturas y personas. Empecé observando empresas desde una perspectiva financiera y terminé intentando comprender qué hace que un grupo de personas sea capaz de construir algo extraordinario.

Lo curioso es que no siento que haya cambiado de profesión tantas veces como parece. En el fondo siempre he estado intentando responder a la misma pregunta: qué hace que una organización funcione. La diferencia es que hoy tengo claro que la respuesta rara vez está en una hoja de cálculo y casi siempre está en las personas.

La Voz del Talento: Has trabajado en selección, educación, recursos humanos, dirección general y emprendimiento. Mirando atrás, ¿qué hilo invisible conecta todas esas etapas?

Tiago Santos: La curiosidad. Siempre he tenido una enorme curiosidad por entender cómo crecen las personas y cómo evolucionan las organizaciones.

Cuando trabajaba en selección intentaba comprender qué distingue a los profesionales que generan más impacto. En educación descubrí cómo se produce el aprendizaje y la transformación. En Recursos Humanos aprendí cómo se construyen culturas capaces de multiplicar el talento. La dirección general me obligó a mirar el negocio de una forma más amplia y el emprendimiento me enseñó que las ideas sólo tienen valor cuando consiguen convertirse en realidad.

Mirando atrás, veo una trayectoria mucho más coherente de lo que parecía mientras la estaba viviendo. Todas esas experiencias me han permitido observar el mismo fenómeno desde ángulos diferentes. Siempre he estado intentando entender cómo ayudar a las personas y a las organizaciones a desarrollar una mejor versión de sí mismas.

La Voz del Talento: Fundaste HR Club cuando ya existían eventos, asociaciones y grupos de RRHH. ¿Qué necesidad detectaste que nadie estaba cubriendo?

Tiago Santos: La necesidad que detecté fue la soledad. Cuando me convertí en Director de Recursos Humanos descubrí algo que pocas veces aparece en los libros de liderazgo: cuanto más responsabilidad tienes, menos personas encuentras con las que compartir determinadas dudas. Hay decisiones que afectan a equipos, carreras y organizaciones enteras, y no siempre resulta fácil encontrar un espacio seguro donde contrastarlas.

Existían congresos, eventos y asociaciones que aportaban muchísimo valor, pero yo echaba de menos una comunidad donde poder plantear una pregunta real y obtener respuestas honestas de profesionales que ya habían vivido situaciones parecidas.

HR Club nació precisamente para eso. Para que ningún directivo de RRHH tuviera que enfrentarse solo a sus desafíos profesionales. Lo que comenzó como una necesidad personal terminó convirtiéndose en una comunidad de miles de líderes porque descubrimos que esa sensación de aislamiento era mucho más común de lo que imaginábamos.

La Voz del Talento: Después de miles de conversaciones con directores de Recursos Humanos, ¿qué preocupa realmente a los líderes de personas cuando apagan el micrófono y dejan de hablar en público?

Tiago Santos: Lo más interesante es que rara vez hablan de lo que aparece en las conferencias.

Cuando desaparece el discurso público, las conversaciones suelen girar alrededor de temas profundamente humanos. Hablan de cómo gestionar conversaciones difíciles, cómo acompañar a líderes que atraviesan momentos complejos, cómo sostener equipos agotados o cómo tomar decisiones que afectan a personas sabiendo que no existe una respuesta perfecta.

Muchas veces pensamos que el gran reto de RRHH es la tecnología, la inteligencia artificial o la transformación organizativa. Sin embargo, detrás de casi todas las conversaciones privadas aparece algo mucho más básico: la complejidad de trabajar con seres humanos.

Y precisamente por eso sigo pensando que Recursos Humanos es una de las profesiones más apasionantes que existen. Porque trabajamos en el lugar donde se encuentran el negocio, las emociones y las decisiones.

La Voz del Talento: RRHH lleva años reclamando un asiento en el comité de dirección. ¿Crees que el problema es que las empresas no escuchan a RRHH o que RRHH todavía no ha definido suficientemente bien su ambición?

Tiago Santos: Creo que durante mucho tiempo hemos hablado demasiado del asiento y muy poco de la influencia.

Mi sensación es que las empresas ya entienden perfectamente que las personas son un factor estratégico. La cuestión es si Recursos Humanos está dispuesto a asumir una ambición mayor que la de ser un mero acompañante del negocio.

La próxima evolución de la profesión pasa por participar activamente en las decisiones que determinan el futuro de las organizaciones. Y para ello debemos entender con profundidad cómo funciona el negocio, cómo se genera valor y cómo impactan las decisiones empresariales en las personas.

Cuando RRHH consigue conectar cultura, liderazgo y talento con resultados de negocio, deja de ser un área de soporte para convertirse en una función estratégica. En ese momento la discusión sobre el asiento desaparece porque la organización entiende que su aportación es imprescindible.

La Voz del Talento: Has visto la evolución de la profesión durante más de quince años. ¿Qué estamos haciendo mejor que nunca y qué seguimos haciendo exactamente igual que hace una década?

Tiago Santos: Creo que hemos avanzado enormemente en nuestra capacidad para poner a las personas en el centro de la conversación. Hoy hablamos con mucha más naturalidad de bienestar, salud mental, experiencia del empleado, diversidad o liderazgo consciente. Hemos ampliado nuestra mirada y eso ha enriquecido muchísimo la profesión.

Sin embargo, seguimos arrastrando algunas inercias. Con frecuencia intentamos resolver problemas culturales mediante herramientas o procesos. Seguimos buscando soluciones rápidas para desafíos que requieren conversaciones más profundas y cambios de mentalidad.

También seguimos utilizando conceptos heredados de una realidad laboral que está cambiando a gran velocidad. Hablamos de retener talento cuando las personas buscan desarrollo, autonomía y sentido. Diseñamos organizaciones para un mundo mucho más estable del que existe hoy.

Creo que el gran desafío de los próximos años no será incorporar más tecnología. Será desaprender algunas cosas que hemos dado por ciertas durante demasiado tiempo.

La Voz del Talento: Si tuvieras que apostar por una única transformación que cambiará radicalmente el trabajo durante los próximos diez años, ¿cuál sería?

Tiago Santos: La mayoría de las personas respondería inteligencia artificial. Yo diría algo ligeramente distinto: el desplazamiento del valor desde la ejecución hacia el criterio.

La inteligencia artificial automatizará muchas tareas que hoy ocupan una parte importante de nuestro tiempo. Eso significa que cada vez será menos relevante quién genera información y cada vez será más importante quién es capaz de interpretarla, contextualizarla y convertirla en decisiones acertadas.

Por eso creo que las competencias más valiosas del futuro serán profundamente humanas. La capacidad de pensar críticamente, gestionar la complejidad, generar confianza, comunicar con claridad y liderar personas adquirirá un valor enorme.

La tecnología transformará la forma de trabajar, pero el verdadero cambio será que nos obligará a redefinir qué significa aportar valor como profesional. Y ahí el criterio marcará la diferencia.

La Voz del Talento: Has ayudado a miles de profesionales de RRHH a ampliar su red. ¿Quiénes fueron las personas que ampliaron la tuya?

Tiago Santos: Cuando pienso en esta pregunta no recuerdo necesariamente a las personas más conocidas o influyentes que he conocido durante mi carrera. Recuerdo a quienes me dedicaron tiempo cuando todavía no tenían ninguna obligación de hacerlo.

Personas que aceptaron un café, compartieron experiencias, me dieron consejos o me abrieron puertas sin esperar nada a cambio. Muchas de las oportunidades más importantes que he tenido nacieron de conversaciones aparentemente pequeñas que terminaron cambiando mi forma de pensar o de actuar.

Con los años he aprendido que una red profesional no se construye acumulando contactos. Se construye acumulando confianza. Y la confianza siempre nace de la generosidad, de la autenticidad y de la voluntad de ayudar antes de necesitar ayuda.

Por eso siento una enorme gratitud hacia todas las personas que me acompañaron en el camino. Si hoy tengo la oportunidad de conectar a miles de profesionales es porque antes hubo muchas personas que decidieron apostar por mí cuando todavía era simplemente alguien con curiosidad, ganas de aprender y muchas preguntas por hacer.