"Con el mundo laboral hay que ser mucho más prácticos que inspiracionales"
Tras más de una década seleccionando talento y ayudando a otros a encontrar trabajo, Francisco Fernández Yuste cuestiona algunos de los discursos más repetidos sobre empleabilidad, éxito profesional e inteligencia artificial.
ENTREVISTA


Francisco Fernández Yuste conoce el mercado laboral desde los dos lados de la mesa. Lleva más de 14 años trabajando en Recursos Humanos y selección, mientras que a través de Mejora Tu Éxito Laboral ha construido una comunidad desde la que explica, sin demasiados adornos, cómo funcionan realmente los procesos de contratación. Su mirada sobre el trabajo parte de una premisa poco complaciente: entender las reglas, incluso cuando no nos gustan, es imprescindible para poder tomar mejores decisiones profesionales.
La Voz del Talento: Estudiaste Psicología, desarrollaste tu carrera en Recursos Humanos y terminaste creando una comunidad para ayudar a las personas a entender el mercado laboral desde dentro. ¿Qué descubriste en tus primeros años como reclutador que te hizo pensar que había una conversación que nadie estaba teniendo?
Francisco Fernández Yuste: Entiendo la vida como un escenario en el que, si sabes algo, tienes que compartirlo con las demás personas. El estar trabajando en Recursos Humanos me permitía conocer la realidad de la selección de una forma mucho más completa y profunda. Por eso, me animé a crear mi marca Mejora Tu Éxito Laboral. Empecé hablando de InfoJobs y de lo que significaba la famosa etiqueta de “estás en proceso” en alguno de los puestos a los que aplicaste. Me atrevería a decir que fui de los primeros en España en tocar este tema.
Me alucinaba la cantidad de contenido que había en internet relacionado con consejos de búsqueda de empleo que no estaban escritos por profesionales de selección. Vi más artículos escritos por periodistas que por reclutadores. No digo que estuvieran mal, pero faltaba mucha parte técnica y practicidad.
La realidad era dura. Además, cuando arranqué mi marca en 2012 estábamos en plena crisis y fue un escenario aterrador. Aquí olvídate de salud mental y conciliación. Trabajar era lo más importante; incluso había gente que pagaba por hacerlo y para que apareciera que estaba activa en el CV.
Si he podido crecer y ganarme la vida con mis proyectos y mi forma de entender el trabajo ha sido por hablar de esa parte más oscura. De los prejuicios, los problemas que afrontamos los profesionales de selección y dar las claves para sobrevivir al proceso de búsqueda de empleo. No solo toco la empleabilidad hacia la búsqueda de empleo, sino que hablo de jefes, malas prácticas y lo que muchas personas viven, pero no se atreven a compartir.
La Voz del Talento: En muchas de tus reflexiones aparecen conceptos como bienestar, gestión emocional o autoconocimiento. ¿Hay algún momento de tu trayectoria en el que cambiaras radicalmente tu forma de entender el éxito profesional?
Francisco Fernández Yuste: En mi trayectoria laboral se han dado varios momentos en los que he cambiado mi forma de entender el trabajo.
Hubo un instante en el que pensaba que había que dar el máximo siempre. Estar preparado para los momentos duros y que la compañía te lo reconocería. Incluso puse el trabajo por encima de otras áreas de mi vida. Es cierto que crecí y pude ir teniendo más poder y visibilidad. Yo siempre he creído en las personas y en lo que pueden aportar. Sin embargo, conforme iba promocionando descubrí un mundo muy oscuro en lo laboral. Me di cuenta de que para algunos perfiles con poder éramos mano de obra barata. Al final, cuando trabajas para otra persona le estás ayudando a cumplir sus sueños. Aquí tuve un despertar y me di cuenta de que mi trabajo servía para hacer más rico a mi jefe. Eso me llevó a plantearme lo importante que es tener una persona a quien, con tu esfuerzo, quieras ayudar a tener una vida mejor. Y he cambiado de trabajo para dejar de enriquecer con mi talento a personas que no lo merecían.
Antes veía el éxito profesional como estatus y dinero. Posteriormente, me he dado cuenta de que la clave es tener tiempo y capacidad de tomar decisiones. En mi caso, cambié de trabajo reduciéndome el sueldo a la mitad. Pasé de Manager de Selección a Técnico. Eso sí, lo que gané fue tener más del doble de tiempo para mí, mi familia y mis proyectos.
Actualmente estoy de asalariado y autónomo. Disfruto de la parte de autónomo porque no voy con la lengua fuera, sino que puedo elegir con quién trabajar. No busco ser rico, sino ser dueño de los proyectos en los que me involucro.
Así que, para mí, el éxito laboral consiste en elegir no solo proyectos, sino el tiempo que quieres invertir en ellos.
La Voz del Talento: Llevas más de una década explicando cómo funciona realmente la búsqueda de empleo desde la perspectiva de quien selecciona personas. Después de miles de entrevistas y conversaciones, ¿qué es lo que más te sorprende que siga sin comprenderse sobre el mercado laboral?
Francisco Fernández Yuste: Lo que más me sorprende es que la gente siga esperando recetas mágicas. Que puedan encontrar trabajo prácticamente sin hacer nada. Por ello, en los últimos años en redes sociales surgen muchas personas que aprovechan la viralidad de mensajes como “este formato de CV te conseguirá cientos de entrevistas” o “haciendo esto en la entrevista serás la persona seleccionada”. Creo que vivimos en el mundo de la inmediatez y no nos damos cuenta de que buscar trabajo es uno de los procesos más duros y difíciles a los que toca enfrentarse. Lo mismo ocurre con crecer laboralmente. No vas a pasar en un año de ganar el sueldo mínimo a estar en más de 500K.
Un segundo aspecto es que la gente sigue sin ver lo importantes que son sus habilidades de comunicación. En la mayor parte de procesos de selección te van a seleccionar por cómo comunicas y no por cómo trabajas, ya que en la entrevista te escuchan, pero no te ponen a trabajar. En mi experiencia laboral, muchísima gente es descartada por no saber explicar bien lo que hace. Piensan que con ser bueno en algo es suficiente. Pero, lamentablemente, no lo es. Tienes que parecer bueno, y eso requiere que entiendas las reglas de los procesos de selección.
Quiero decir que la selección de personal es muy injusta. Es un juego que está roto, lleno de prejuicios y de situaciones complejas para las personas candidatas. Sin embargo, hay que entender cómo funciona porque no va a cambiar en el corto plazo. Así que toca flexibilidad, entender las reglas y adaptarse lo mejor posible.
La Voz del Talento: Con Mejora Tu Éxito Laboral has conseguido algo poco habitual: convertir la orientación profesional en una conversación pública que interesa a cientos de miles de personas. ¿Qué necesidades emocionales detectas detrás de quienes buscan tus contenidos?
Francisco Fernández Yuste: Creo que la mayor necesidad que busca la gente es obtener respuestas sinceras, aunque en ocasiones sean duras. Si he llegado hasta donde he llegado, Top 1 Favikon en coaching laboral en España, tener Top Voice LinkedIn, haber ayudado a cientos de personas a encontrar trabajo y poder decir con orgullo que me gano la vida de esto, es por contar cómo trabajamos desde dentro, con nuestros aciertos y fallos.
Todo lo que comparto lo baso en mi experiencia en Recursos Humanos. Son más de 14 años utilizando ATS, definiendo estrategias de selección y entrevistando a cientos de personas. Esto me permite hablar desde mi experiencia y de lo que conozco. En mis formaciones la gente valora muchísimo ese toque de realidad y mi capacidad de poder ofrecer respuestas rápidas a sus necesidades. Llevo toda mi vida laboral seleccionando personas y ayudando a que otras encuentren trabajo.
Y siempre digo lo mismo: de lo que comparto hay que coger lo que sirva, y lo que no, se puede tirar a la papelera. Porque no hay ningún método ni consejo que funcione en el 100% de los escenarios.
Lo que la gente valora es esa dosis de realidad y practicidad. Jamás diré que tengo el CV perfecto o una manera de comunicar con la que seducirás a cualquier persona. Lo que sí aporto son ideas, herramientas y estrategias prácticas. No seré el más viral, pero sí soy alguien que lo que comparte es porque lo ha aprendido y lo ha puesto en práctica. Hoy en día todo el mundo puede ayudar a que otra persona encuentre trabajo. Pero no todo el mundo cuenta con más de 10 años de experiencia seleccionando perfiles y ayudando a que otras personas encuentren trabajo.
La Voz del Talento: Durante años se ha insistido en que cada persona debe encontrar su pasión profesional. Sin embargo, muchas personas simplemente buscan estabilidad, tranquilidad o conciliación. ¿Crees que hemos idealizado demasiado la relación con el trabajo?
Francisco Fernández Yuste: Creo que hay que partir de una base: el trabajo es una obligación y no una necesidad vital. Para vivir necesitamos respirar, comer y dormir. El trabajo es algo que hemos inventado para que las personas estén ocupadas, o esclavizadas, a cambio de ganar una cantidad con la que costearse la vida. Si fueras millonario, probablemente no trabajarías para nadie más que para ti. Además, me encanta esa frase de que si el trabajo es saludable, entonces que trabajen los enfermos y que se curen.
Partiendo de esto, lo que tenemos que intentar es tener un trabajo que nos pueda llenar lo máximo posible. Antes la gente trabajaba de forma práctica para cubrir los gastos. En los últimos años, debido a que los salarios son muy bajos respecto a la calidad de vida, se intentan buscar otros elementos como la pasión o el propósito. Para que alguien que a duras penas llega a fin de mes pueda pensar que está cumpliendo su pasión.
En mi opinión, creo que lo que hay que entender es la situación y los recursos que tiene cada persona. Y lo que está dispuesta a sacrificar para encontrar un trabajo que le pueda llenar. Sinceramente, no creo que todo el mundo pueda trabajar en cualquier puesto. Hay que saber qué se nos da bien, cuáles son nuestros límites, qué contactos tenemos y, a partir de ahí, trazar una buena estrategia.
Y ojo, no pasa nada si quieres buscar un trabajo en el que estar tranquilo y disfrutar de otras parcelas de la vida. Es igual de lícito que querer ser el CEO de la empresa. Con el mundo laboral hay que ser mucho más prácticos que inspiracionales.
La Voz del Talento: Has vivido el mercado laboral desde los dos lados de la mesa: entrevistando candidatos y ayudando a candidatos. ¿Qué malentendidos siguen alimentando la desconfianza entre empresas y profesionales?
Francisco Fernández Yuste: Uno de los mayores malentendidos es no saber bien qué se quiere en ambos lados de la mesa. Lo veo muchas veces en el área de selección, en la que los managers no saben lo que quieren, pero te ponen a buscarlo. Creo que esperan enamorarse de alguna candidatura que les pases y así terminar de hacer el puesto a imagen y semejanza de la persona seleccionada. En el caso de los candidatos pasa algo parecido: al no saber lo que quieren, o sus límites, acaban aceptando puestos de trabajo en los que no hay ese match. Mucha gente, cuando busca trabajo, aplica a muchas ofertas sin pararse a pensar si realmente le interesan.
Sin embargo, el principal problema dentro de la selección es la falta de sinceridad. Las empresas venden sus puestos de trabajo como si fueran resorts de cinco estrellas en Punta Cana. Y los candidatos mienten más que cualquier persona que quiera crecer en la política. Se pierde esa relación de confianza y no se llega a saber bien si la persona que contratas es la que la empresa necesita. En vez de que haya claridad, es un baile de máscaras hasta que una de las dos partes revela sus verdaderas intenciones.
La Voz del Talento: La inteligencia artificial está transformando la búsqueda de empleo, la selección y la forma en que las personas desarrollan su carrera. ¿Qué habilidades humanas crees que ganarán valor precisamente porque las máquinas serán cada vez más capaces?
Francisco Fernández Yuste: Aunque la inteligencia artificial puede ser una burbuja, no somos conscientes de dónde nos estamos metiendo. Ojalá me equivoque, pero veo que uno de los escenarios más probables es que se destruyan muchísimos puestos de trabajo y que no se desarrolle a la gente en las empresas para que ocupe nuevas posiciones. Eso es lo que está ocurriendo ahora en muchas tecnológicas. Las empresas que lideran la carrera de la IA están perdiendo miles de millones de dólares. Ese dinero tendrá que recuperarse y todos pagaremos el impacto de esta tecnología.
Sinceramente, pienso que casi cualquier puesto de trabajo puede ser mejor desarrollado por la IA. Incluso para aspectos como los considerados más humanos. Piensa en los jefes y compañeros de trabajo que has tenido. Ahora ten una conversación con una IA. Estoy seguro de que la IA muestra más rasgos humanos que el 90% de las personas con las que trabajaste.
Lo que nos diferencia a los humanos de la IA es que somos humanos. Que cada uno de nosotros es un universo único. La IA es una especie de macedonia de datos que no lo es. La utiliza todo el mundo y puede ser más o menos accesible. Sin embargo, cada ser humano tiene sus límites y posibilidades. Cada mirada es totalmente única y mucho más potente que la IA. Eso sí, veremos lo que el mundo laboral decide. Porque, al final, las personas probablemente prefieran relacionarse con una IA que con muchos otros seres humanos.
En mi opinión, creo que habrá posicionamientos y también un tema de costes. La gente ya no quiere sacrificarse tanto por el trabajo. Los empresarios quieren que la gente siga trabajando horarios infinitos y no se queje. Yo veo a la IA como la solución perfecta. Tenemos cada vez menos humanos en las empresas para tener al mejor esclavo de la historia de la humanidad. Un ente que no se queja, trabaja todo el día y no enferma. Eso hasta que pueda llegar la revolución de la propia tecnología, y aquí invito a revisitar la maravillosa saga Matrix y entender por qué la humanidad acabó de esa manera.
¿Y qué pasará con los trabajadores? De esto tengo muchas dudas. Podría darse una renta básica universal o la posibilidad de que tengamos un mundo en el que se necesiten muchas menos personas. La falta de trabajo y posibilidades llevaría a la pobreza y, de ahí, a la imposibilidad de que muchas personas pudieran tener una familia, lo que haría que el número de nacimientos bajara y que la población mundial fuera disminuyendo de forma dramática. Ojalá que me equivoque con esto, pero cuanto más navegas en el tema de la IA te das cuenta de que esto es un Escila o Caribdis.
La Voz del Talento: En uno de tus libros hablas abiertamente de salud mental y de momentos difíciles vividos en primera persona. Si dentro de unos años alguien recuerda tu trabajo, ¿qué te gustaría que permaneciera: los consejos para encontrar empleo o la forma en la que ayudaste a las personas a relacionarse mejor consigo mismas?
Francisco Fernández Yuste: Para mí, lo más importante no es que la gente me recuerde. Al final, soy un ser humano más y lo que me importa es que me recuerde la gente a la que quiero. A lo que yo aspiro es a que la gente mejore su vida gracias a las habilidades que enseño. No quiero que me recuerden a mí y sí quiero que recuerden ese tip para su CV o a la hora de contestar a una pregunta.
En mi contenido en redes sociales, e incluso en mis libros, yo no construyo un personaje para que la gente me idolatre. Incluso por cómo comunico no sería una persona con la que la gente quiera irse de fiesta o a una isla desierta. Me ven como alguien de quien aprender y no a quien admirar. Porque si yo divulgo es para eso, para hacer que la vida del resto pueda mejorar y no para alimentar mi ego.
Por ello, lo que quiero es que recuerden habilidades, conocimientos y que puedan utilizarlos para que su vida mejore. Mi objetivo es cambiar el metro cuadrado de mundo que me ha sido asignado. Ya el tipo de consejo me da igual; lo importante es que les diera buenos resultados y les permitiera tener una mayor calidad de vida.
